UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL

Hernán

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Por Víctor Furci*

La Ley de Educación Ambiental Integral ( Ley N° 27621) promulgada el 3 de Junio de 2021 recupera debates iniciados por los movimientos ambientalistas en las últimas décadas. La norma instala algunas preguntas y desafíos a las prácticas de enseñanza vinculadas a temáticas ambientales, promueve la reflexión sobre el rol del Estado en relación a los conflictos ambientales y, especialmente, permite poner en cuestión el rol docente frente a la crisis ambiental global que, según datos de los expertos, se acelera y complejiza de manera preocupante y, quizás, terminal.

Según el 6° informe del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático es “extremadamente probable” ( 95 a 100 por ciento de probabilidad) que el calentamiento global cruce la peligrosa marca de 2 grados Celsius para fines de este siglo, con altas posibilidades de alcanzar 1,5 en los próximos 20 años, si las emisiones de carbono se mantienen en su nivel actual. El documento también afirma que “Es inconfundible que la influencia humana ha calentado la atmósfera, el océano y la tierra”, dejando fuera de dudas el origen antropocéntrico de esta crisis ambiental.

La Ley de Educación Ambiental Integral (LEAI) recupera, describe, conceptualiza y toma posición frente a problemáticas, tensiones y conflictos ambientales que la sociedad experimenta y manifiesta desde hace años. Pero como toda Ley, por si misma, por su sola promulgación, no promoverá cambios en la sociedad si no es impulsada, implementada y puesta en práctica con la mediación de ciudadanos comprometidos con sus objetivos. El mismo texto de la ley promueve la necesidad de participación y mediación docente para su cumplimiento, señalando algunos instrumentos de participación jurisdiccional y nacional. Sin embargo, considero que la motivación generada por el cumplimiento de la ley no es suficiente, es necesario actuar como respuesta al estado de crisis ambiental global del que somos parte como individuos adultos y responsables. Esta conciencia implica un compromiso y participación del docente como ciudadano, mas allá de su rol dentro de las instituciones escolares.

Si consideramos la situación actual de abordaje de las cuestiones ambientales en la escuela, reconocemos un camino recorrido en la presentación y sensibilización de estas problemáticas, pero es necesario complejizar las propuestas didácticas. Superar, por ejemplo, las simplificaciones excesivas que justifican los conflictos aplicando conceptos difusos y sin profundidad discursiva (los incendios forestales ocurren “por el calentamiento global”), avanzar mas allá de ofertas didácticas ingenuas y romantizadas (“tirar papelitos dentro de los cestos”, “reutilizar plásticos”, “clasificar residuos”) . Proponer problematizar e investigar qué hay en el origen de los conflictos ambientales en términos de disputas territoriales, apropiación desigual y extractivista de recursos (o bienes comunes), creciente inequidad en la distribución de los beneficios, supremacía conceptual del modelo de organización general del sistema de producción, acumulación y consumo que genera cada vez mayor pobreza, riqueza y desigualdad.

En este marco, es fundamental revisar el rol de la ciencia, la tecnología y la educación. El 6° informe del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático refiere además que "El éxito y la importancia de los recientes movimientos climáticos también aportan elementos para repensar el papel de la ciencia en la sociedad". En este sentido, es cada vez más numeroso el grupo de científicos y científicas de todo el mundo que proponen replantear su rol, llegando a promover iniciativas como huelgas climáticas

Creo que la LEAI no debería impulsarnos, solamente, a mejorar la potencialidad didáctica de nuestras propuestas de enseñanza, sino a repensar y potenciar nuestra participación y posicionamiento político frente a la crisis ambiental global. Conocer, participar y accionar en relación a los conflictos ambientales locales, con una perspectiva global, compleja, instruida y actualizada, es un requisito de base para la construcción de un rol docente acorde a las demandas de la sociedad de nuestro tiempo.

*Profesor Investigador, coordinador de la Licenciatura en Enseñanza de las Ciencias Naturales en Educación Primaria, con orientación ambiental de la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE).

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/419647-ley-de-educacion-ambiental-integral-desafios-y-mediaciones-d?ampOptimize=1

La primera actividad de la editorial UNIPE en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (tras dos años sin celebrarse debido a la pandemia) fue a cargo de Adriana Puiggrós. Saliéndose un poco del formato habitual de presentación de libro (Puiggrós publicó a fines de 2019 en coedición con CLACSO la obra La escuela, plataforma de la patria), la propia pedagoga, política y escritora propuso armar una actividad basada en una conversación con docentes, alumnos y público interesado, claro. Le acompañaron en la actividad Adrián Cannellotto, rector de la UNIPE, y Nicolás Arata, director de formación de CLACSO.

Organizada un año más en el stand de la REUN, comenzó una actividad en la que las preguntas de Cannellotto y Arata se fueron, de a poquito,entremezclando con las del público. Si bien el primer disparador giró en torno a la creación y el porqué de la obra La escuela, plataforma de la patria y a la reflexión acerca de estos dos conceptos en una misma frase que parecieran casi opuestos: plataforma y patria (ese que, en contraste, resuena tan añejo), el encuentro fue abriendo espacio a otras conversaciones acerca de la idea de soberanía, de nación, la problemática del federalismo: “la realidad es esa: tenemos 24 sistemas educativos” puntualizaba Puiggrós, o cómo conectar este mundo actual y tecnológico con la escuela pública (el uso de los celulares en el aula, el Google Classroom, el avance del plan Conectar Igualdad), así como los contenidos de la escuela: “¿Cómo transmitir un legado, un contenido en muchas ocasiones ajeno a los jóvenes, sin que sea un plomazo?”, planteaba Puiggrós.

Entre pregunta y pregunta Puiggrós recordó que “la educación siempre cuesta, que hay que invertir. En Argentina hay abandono escolar. En Argentina hay analfabetismo. En primer lugar hay que atender ese problema”. La actividad tuvo muy presente el libro La escuela, plataforma de la patria pero también se recordaron y leyeron pasajes de otras obras de Puiggrós como Cartas a los educadores del siglo XXI, “el mejor libro de educación que se ha escrito en la Argentina”, defendía Arata. A lo que añadió: “leamos a Puiggrós, sigámosla leyendo”.

El stand de la REUN como lugar de paso y de curiosos también regaló algún momento entrañable como la aparición de un hombre que pidió el aplauso y un homenaje para los “auténticos héroes: los docentes”.

Consultá la agenda de presentaciones de la UNIPE

 

Por Daniel Filmus*.

El objetivo del presente libro es recuperar y poner en valor la actualidad del pensamiento y la acción educativa de Néstor Kirchner. La fortaleza de sus ideas, la presencia permanente de los logros que se obtuvieron durante su presidencia y los desafíos que nos presentan las asignaturas pendientes respecto del modelo de país y del proyecto educativo transforman este libro en un texto de asombrosa vigencia.

Hemos seleccionado y ordenado los discursos en torno a la educación durante los más de cuatro años que duró su gestión al frente del gobierno argentino (2003-2007). Deberíamos remontarnos muchas décadas atrás para encontrar otro presidente argentino que haya realizado tantas y tan profundas propuestas y reflexiones acerca de la temática educativa y su relación con el modelo de sociedad. Los casi cuarenta discursos que presentamos hilvanan las acciones de una intensa gestión en el área educativa. Los acompañamos con fotografías y con el relato de momentos vividos con él que nos ayudan a tenerlo más presente.

En el año 2003 se vivían las consecuencias de la profunda crisis socioeconómica y política desencadenada como resultado de los procesos neoliberales que se habían aplicado en el país en las décadas anteriores. La pobreza y la indigencia, la desigualdad en la distribución de ingresos, la exclusión social, el debilitamiento de las instituciones, la crisis de representación política y el descreimiento en la función pública daban cuenta de los procesos de concentración de la riqueza, dependencia externa y ausencia del Estado. El sistema educativo no estuvo ajeno: la desigualdad de oportunidades, la fragmentación del sistema, el deterioro de condiciones laborales de los docentes, la precariedad de su salario y el malestar en las instituciones fueron algunas de las consecuencias de un proceso que también redujo fuertemente la inversión educativa.

Al asumir Kirchner la presidencia argentina, la mayor parte de las escuelas públicas se habían transformado en comedores, y los y las docentes, en trabajadores sociales que debían contener el conjunto de carencias que presentaban sus alumnos, alumnas y sus familias. El viaje inicial de Néstor a resolver el conflicto gremial docente en Entre Ríos desnudó la gravedad de la crisis y puso de manifiesto la sensibilidad con la que el presidente encararía la temática educativa.

Durante la presidencia de Kirchner, nuestro país comenzó a transitar un proceso de recuperación de esa crisis. La educación, la ciencia y la tecnología fueron componentes fundamentales en ese camino, y en este sentido Néstor marcó un rumbo claro porque era consciente de que se necesitaba un nuevo proyecto educativo para un nuevo modelo socioeconómico. Se requería una honda transformación del modelo educativo, cuya prioridad tenía que apuntar a recolocar la enseñanza como estrategia integral de desarrollo. Un proyecto en el cual la educación tenía una función trascendente en la formación de ciudadanos que debían poseer iguales condiciones para integrarse, tanto al mundo del trabajo como a la esfera de la participación política. Por otra parte, Néstor estaba convencido de que la escuela y la universidad no solo debían jugar un rol fundamental en torno al proceso económico. Retomando las mejores tradiciones de nuestra escuela, propuso para la educación también el objetivo de consolidar la soberanía cultural, la democracia participativa y la identidad nacional.

Los textos que ponemos a disposición son piezas de oratoria que revelan el riguroso conocimiento de un presidente sobre un tema que le preocupaba centralmente. Pero, además, pueden leerse como el marco conceptual de un programa educativo a mediano y largo plazo, formulado con lucidez y claridad, con objetivos estratégicos y etapas para cumplirlos. Néstor construía, paralelamente a sus palabras, acciones plurales junto con científicos, docentes, sindicalistas, escritores, deportistas, artistas, chicos y chicas.

El lanzamiento del Canal Encuentro, el Plan Nacional de Lectura, los programas de inclusión, la formación docente, la educación técnica, el Plan 700 Escuelas, el Plan de Alfabetización Digital, la jerarquización de la actividad científico-tecnológica y las indispensables nuevas leyes que modificaron en forma total el plexo normativo fueron, entre otros, objeto de sus reflexiones y propuestas.A partir de la asunción de Alberto Fernández como presidente de la Nación, estamos en condiciones de retomar la senda abierta por Néstor.

Como tenemos la oportunidad de relatar en el libro, conocí personalmente a Néstor Kirchner apenas un día antes de que asumiera la presidencia. En las conversaciones previas que mantuve con quien sería su jefe de Gabinete y actual presidente, Alberto Fernández mencionó varias veces la necesidad de recuperar la centralidad que le dio Sarmiento a la educación en la Argentina de fines del siglo XIX. Esta invocación me dio lugar a hacerle una pregunta: “¿Estamos frente a un presidente electo que sabe que no hay futuro para el país si no logramos una educación de calidad para todos y todas? Porque ser consecuente con ese objetivo fue lo que permitió que Sarmiento fuera tan recordado hasta nuestros días”. La respuesta afirmativa a mi pregunta fue fundamental para que aceptara el ofrecimiento y asumiera como ministro de Educación, Ciencia y Tecnología. Alberto no se equivocó. No podemos terminar esta introducción sin afirmar que gran parte de los docentes e investigadores argentinos estamos enormemente agradecidos a los aportes que Néstor realizó a la educación, la ciencia y la tecnología de nuestro país. También lamentamos profundamente que nos haya abandonado en forma temprana. Lo extrañamos y sentimos su ausencia. Pero sabemos que el mejor recuerdo y homenaje que podemos rendirle es mantener vigentes su pensamiento y sus utopías.

*Autor de Néstor Kirchner, la educación y la ciencia. Discursos y políticas para democratizar el conocimiento, con colaboración de Inés Tenewicki, editado por la UNIPE (fragmento).

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/domingo/la-educacion-la-ciencia-y-la-tecnologia.phtml

Por Milena Heinrich, Telam S. E.

El escritor y periodista presenta su libro de crónicas “Contraseñas”, una recopilación de artículos escritos desde 1993.

 

En su libro Contraseñas, el escritor y periodista Osvaldo Aguirre compila crónicas y artículos que viene escribiendo desde 1993, en los que ubica al delito y al crimen como prisma para pensar la sociedad desde una perspectiva alejada de los discursos punitivos y morbosos, aproximando una lectura que deviene condición de posibilidad para “acceder al conjunto de lo social”, en palabras del autor.

A tono con el híbrido de registros que marcan la obra de Aguirre (Colón, 1964), en la que confluye la indagación en el lenguaje con el cuestionamiento del sentido común, los textos reunidos en este volumen abordan el crimen en la cultura argentina: desde bandidos rurales, pistoleros y santos criminales, hasta la presencia de lo policial en la literatura argentina con Borges a la cabeza y las búsquedas narrativas que ponen en jaque a los estereotipos.

Detrás de una pesquisa que reconoce que en el desplazamiento del punto de vista se nutre la comprensión y la riqueza de lo que se quiere atrapar, Aguirre a través de estas entrevistas, crónicas y artículos introduce nombres, casos e historias para resituar “los consensos en torno a la ley y al castigo”, como adelanta en Contraseñas (Unipe), porque reconoce que en esa disputa de sentidos hay también una intervención social y una explicación del tiempo que vivimos. Lo ilustra con un caso que estos días reedita la atención de los medios a propósito de su tratamiento en los tribunales: “Es posible que las circunstancias en que fue asesinada Nora Dalmasso permanezcan en el misterio, pero ese crimen, a partir de su múltiple repercusión social, no deja de ser revelador de comportamientos de la Justicia y del periodismo y de representaciones sobre las mujeres y la sexualidad”.

A pesar de cierta fugacidad del periodismo, los textos escapan al registro de la caducidad, y eso que algunos datan de casi tres décadas, cuando el autor empezó a trabajar en la sección Policiales. Para este proyecto, que nació cuando terminó la carrera de Letras en una conversación con Horacio González, reescribió y corrigió: “Cuando escribo para la prensa, no me resigno a que esa producción quede agotada en el día. Muchas veces me parece que se puede hacer más, que hace falta profundizar”, dice.

El proyecto de escritura de Aguirre se bifurca en literatura, poesía, periodismo, investigación y edición; hace poco meses presentó una biografía sobre Francisco Urondo, un libro sobre bandidos sociales y también reeditó un volumen de entrevistas a Rodolfo Walsh. Su interés órbita en torno a temas del género policial, a partir de una premisa que se vislumbra en Contraseñas cuando entiende que el hecho policial “no es un relato folclórico” ni “una pieza que interesa por curiosidad o por su presunto carácter insólito, sino un documento cargado de significación”.

—¿Qué fuente inagotable se aloja en lo policial?

—Hay una idea de Hans Magnus Enzensberger que justifica el título del libro: el delito es una especie de contraseña, permite un acceso particular al conjunto de lo social; en la investigación del crimen, la sociedad se investiga a sí misma aunque no lo advierta o no lo quiera advertir. Eso es lo que me interesa del crimen, el modo en que permite reflexionar, comprender o por lo menos observar las circunstancias históricas y sociales de la época en que ocurre. También lo pienso como una especie de intervención social, porque muchas veces vemos que los relatos periodísticos contribuyen y dan forma al sentido común punitivo, a los estereotipos que sostienen políticas de mano dura o prácticas represivas e incluso a los discursos de odio.

—¿Cómo concebís esa contraseña del crimen en la cultura argentina?

—La crónica y la literatura policial se conforman tempranamente en nuestra cultura. En 1873 ya aparece una publicación específica, la Revista Criminal, y como demostró Álvaro Abós otros episodios como la historia de Clorinda Sarracán –condenada primero a muerte y después a prisión por el crimen de su esposo Jacobo Fiorini en 1856– habían sido narrados a través de la prensa de un modo que anticipa coberturas posteriores.

La historia policial nos presenta acontecimientos que son grandes condensaciones no solo de ideas en torno al crimen sino de concepciones políticas en pugna, de fenómenos sociales y culturales que están en proceso. Por ejemplo: la producción discursiva, los estudios, las sentencias, las crónicas alrededor de los crímenes del Petiso Orejudo, no nos hablan tanto de él como de los médicos, los periodistas, los inmigrantes, los policías, las personas que construyeron esa enorme conversación social, de sus ideas sobre el castigo, la inmigración, la pobreza, la sexualidad... O para tomar un episodio actual: es posible que las circunstancias en que fue asesinada Nora Dalmasso permanezcan en el misterio, pero ese crimen, a partir de su múltiple repercusión social, no deja de ser revelador de comportamientos de la Justicia y del periodismo y de representaciones sobre las mujeres y la sexualidad.

—¿Y lo literario alumbra otras rendijas para reflexionar sobre esa contraseña?

—La ficción no es una mentira y además no se agota en una cuestión de contenidos. Es una forma de ordenar ciertos hechos y, sobre todo, como efecto de esa misma forma, de dar sentido, de producir interpretaciones. Mi referencia es esta idea de John Berger: “Sean cuales sean los motivos personales o políticos que me llevan a escribir algo, en cuanto empiezo la escritura se convierte en una lucha por dar significado a la experiencia”. La ficción nos permite comprender y pensar, y su aporte es todavía más importante cuando la crónica policial suele estar infestada de estereotipos y lugares comunes.

—¿Cómo correr al crimen de su bagaje moral si desde su idiosincrasia se supone asociado a la ruptura de un código?

—Las historias de bandidos sociales y de santos criminales cuestionan esas representaciones sobre el crimen. Hugo Chumbita examinó de modo ejemplar, en Jinetes rebeldes y en su libro sobre Vairoletto, el modo en que figuras como Mate Cosido o la saga de gauchos correntinos alzados contra el orden liberal en el siglo XIX tuvieron un fuerte respaldo de las sociedades en que actuaron. Hay un sentido de reparación de injusticias en la aprobación que recibieron estas figuras. Pero lo que hoy vemos en relación al neoliberalismo y sus efectos es distinto. Estos días leí una crónica sobre un grupo de vecinos que enfrentó a la policía para proteger a una persona que había infringido su prisión domiciliaria por robos. No se trata de justificar pero sí de comprender aquello que sostiene ese tipo de solidaridades y que tiene que ver con la exclusión sostenida, la pobreza creciente, la violencia cotidiana en la que viven tantas personas.

Periodismo y literatura, dos registros para rastrear la cara social del delito

Entre el periodismo y la literatura, Osvaldo Aguirre despliega en Contraseñas un registro coral que cruza fuentes históricas, judiciales y de los medios de comunicación y también incorpora voces que disputan sentidos a los relatos “autorizados” sobre el delito y el crimen.

—En estos textos se ofrecen perspectivas distintas de las que se suelen ver en los medios, ¿qué voces te interesa rescatar en la complejidad que supone el delito o lo criminal?

—A poco de empezar con la crónica policial, me llamó la atención el hecho de que había voces autorizadas y voces a las que no se concedía ningún crédito. Todavía hoy escuchamos con desconfianza las historias que cuentan personas cuyas vidas están atravesadas por el delito o que viven en la marginalidad, como si no hubiera nada de verdad en esas historias. Inversamente, estamos dispuestos a creer sin mayores reparos en las versiones de la policía y de la Justicia, cuando tenemos múltiples demostraciones de su falsedad o del modo en que encubren los hechos. Entonces, mi interés es por un lado trabajar contra los consensos que rodean a estas versiones –que además operan para sostener políticas represivas– y por otro escuchar esas voces desautorizadas, sin los prejuicios habituales.

—Posicionás tu práctica como periodista en contra del orden establecido ¿cómo ha sido tu experiencia en los medios?

—Como periodista recibí a veces indicaciones sobre no mencionar a tal o cual persona o empresa involucrada o investigada en hechos policiales, o la orden de pasar en limpio escritos que ya venían redactados, en el mejor de los casos, desde alguna dependencia de gobierno u oficina de prensa. Por supuesto que estas cosas producen bronca, pero también aprendí que hay formas de gambetear estas interferencias y sobre todo cuando uno apuesta a los sobreentendidos y a la inteligencia del lector y cuando toma distancia del medio para el que trabaja. Por otra parte me parece que hoy es más difícil para los grandes medios ejercer ese poder de censura y silencio, por la presión de las redes sociales y por la proliferación de medios alternativos.

Fuente: Télam S. E.

La Fundación UOCRA y su sello editorial, Aulas y Andamios, junto a la Universidad Pedagógica Nacional, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), el Instituto de Ciencias Sociales del Trabajo y Acción Sindical de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), el Centro para la Evaluación de Políticas basadas en Evidencia de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) y el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), llaman a concurso para la presentación de trabajos inéditos y originales referidos a investigaciones académicas, y de experiencias institucionales y/o territoriales, con el propósito de promover y difundir la producción de conocimiento en el campo de las relaciones entre la Educación, Trabajo y Producción.

Ver bases y condiciones

El día 21 de mayo tendrá inicio la "Diplomatura en prácticas Comunitarias Socioeducativas con Adolescentes y Jóvenes-Infancias y Comunidad" en el Barrio Villa Soldatti-Ramón Carrillo,destinada a referente/as ,educadore/as y líderes sociales incluyendo profesionales que intervengan en prácticas comunitarias con las infancias.

Las clases se desarrollarán los días sábado a las 15 hs en la Escuela Virgen Inmaculada y tendrá una duración de 3 meses.

La inscripción se realizará en el Colegio Instituto Parroquial Virgen Inmaculada-Pasaje C (Al lado de la parroquia) de 8 a 18 hs.

Ver programa de la diplomatura

El libro escrito por Daniel Filmus con colaboración de Inés Tenewicki se presentará en la próxima Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2022. Los detalles sobre el lanzamiento.

Se acerca la próxima Feria Internacional del Libro, una cita ineludible que reúne a los lectores y las editoriales. Una de las presentaciones girará en torno al libro Néstor Kirchner, la educación y la ciencia. Discursos y políticas para democratizar el conocimiento, de Daniel Filmus con la colaboración de Inés Tenewicki.

El libro-homenaje a Néstor Kirchner es editado por UNIPE Editorial Universitaria y está "dedicado a quienes aman la educación", según expresa en la introducción Filmus, ministro de Educación, Ciencia y Tecnología durante el mandato presidencial de Kirchner (2003-2007). "El expresidente argentino es recordado aquí como uno de los políticos que trabajó con desvelo por la revalorización del conocimiento, la ciencia y la tecnología como base de la construcción de un nuevo país, luego del profundo deterioro causado por una década de neoliberalismo y el consiguiente estallido económico-social de 2001", apuntó el actual titular de la cartera de Ciencia y Tecnología.

La presentación de Néstor Kirchner, la educación y la ciencia. Discursos y políticas para democratizar el conocimiento, en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, será el próximo jueves 5 de mayo de 2022 a las 20.30 horas en la Sala Julio Cortázar, Pabellón Amarillo.

Fuente: https://www.eldestapeweb.com/cultura/feria-del-libro/feria-del-libro-filmus-presentara-un-libro-sobre-nestor-kirchner-y-la-educacion--202242614220

El próximo viernes 6 de mayo comenzará la Diplomatura en Políticas Educativas y Gestión Escolar en convenio con el Sindicato de Unión de Docentes Argentinos (UDA). Esta formación de la UNIPE, en marcha desde el 2017, se despliega de modo virtual, a partir de 4 seminarios dictados en el periodo de un semestre. Se aborda el estado de conocimiento y debate contemporáneo acerca de las políticas educativas y el derecho a la educación desde la escala del Estado y las instituciones educativas. Asimismo se propone recuperar la historia y la realidad social, económica, política y cultural de nuestro país y de los países de la región, y se comparten enfoques y herramientas propias de la gestión y la investigación educativa.

En su úlltimo libro, el escritor y periodista rastrea el crimen en la cultura argentina: desde bandidos rurales, pistoleros y santos criminales y las huellas del género en la literatura nacional.

En su libro "Contraseñas", el escritor y periodista Osvaldo Aguirre compila crónicas y artículos que viene escribiendo desde 1993, en los que ubica al delito y al crimen como prisma para pensar la sociedad desde una perspectiva alejada de los discursos punitivos y morbosos, aproximando una lectura que deviene condición de posibilidad para "acceder al conjunto de lo social", en palabras del autor.

A tono con el híbrido de registros que marcan la obra de Aguirre (Colón, 1964), en la que confluye la indagación en el lenguaje con el cuestionamiento del sentido común, los textos reunidos en este volumen abordan el crimen en la cultura argentina: desde bandidos rurales, pistoleros y santos criminales, hasta la presencia de lo policial en la literatura argentina con Borges a la cabeza y las búsquedas narrativas que ponen en jaque a los estereotipos.
  Detrás de una pesquisa que reconoce que en el desplazamiento del punto de vista se nutre la comprensión y la riqueza de lo que se quiere atrapar, Aguirre a través de estas entrevistas, crónicas y artículos introduce nombres, casos e historias para re-situar  "los consensos en torno a la ley y al castigo", como adelanta en "Contraseñas" (Unipe),  porque reconoce que en esa disputa de sentidos hay también una intervención social y una explicación del tiempo que vivimos. Lo ilustra con un caso que estos días reedita la atención de los medios a propósito de su tratamiento en los tribunales: "Es posible que las circunstancias en que fue asesinada Nora Dalmasso permanezcan en el misterio, pero ese crimen, a partir de su múltiple repercusión social, no deja de ser revelador de comportamientos de la justicia y del periodismo y de representaciones sobre las mujeres y la sexualidad".


A pesar de cierta fugacidad del periodismo, los textos escapan al registro de la caducidad, y eso que algunos datan de casi tres décadas, cuando el autor empezó a trabajar en la sección Policiales. Para este proyecto, que nació cuando terminó la carrera de Letras en una conversación con Horacio González, reescribió y corrigió: "Cuando escribo para la prensa, no me resigno a que esa producción quede agotada en el día.  Muchas veces me parece que se puede hacer más, que hace falta profundizar", dice a Télam.


El proyecto de escritura de Aguirre se bifurca en literatura, poesía, periodismo, investigación y edición; hace poco meses presentó una biografía sobre Francisco Urondo, un libro sobre bandidos sociales y también reeditó un volumen de entrevistas a Rodolfo Walsh. Su interés órbita en torno a temas del género policial, a partir de una premisa que se vislumbra en "Contraseñas" cuando entiende que el hecho policial "no es un relato folclórico" ni "una pieza que interesa por curiosidad o por su presunto carácter insólito, sino un documento cargado de significación".


 -Télam: ¿Qué fuente inagotable se aloja en lo policial?

Osvaldo Aguirre: Hay una idea de Hans Magnus Enzensberger que justifica el título del libro: el delito es una especie de contraseña, permite un acceso particular al conjunto de lo social; en la investigación del crimen, la sociedad se investiga a sí misma aunque no lo advierta o no lo quiera advertir. Eso es lo que me interesa del crimen, el modo en que permite reflexionar, comprender o por lo menos observar las circunstancias históricas y sociales de la época en que ocurre. Es la perspectiva de la gran tradición de los cronistas policiales en la Argentina, la línea de Emilio Petcoff, de Marta Ferro, de Ricardo Ragendorfer. También lo pienso como una especie de intervención social, porque muchas veces vemos que los relatos periodísticos contribuyen y dan forma al sentido común punitivo, a los estereotipos que sostienen políticas de mano dura o prácticas represivas e incluso a los discursos de odio.


 -T: ¿Cómo concebís esa contraseña del crimen en la cultura argentina?

O.A: La crónica y la literatura policial se conforman tempranamente en nuestra cultura. En 1873 ya aparece una publicación específica, la Revista Criminal, y como demostró Álvaro Abós otros episodios como la historia de Clorinda Sarracán -condenada primero a muerte y después a prisión por el crimen de su esposo Jacobo Fiorini en 1856- habían sido narrados a través de la prensa de un modo que anticipa coberturas posteriores. En el último cuarto del siglo XIX también la literatura policial registra una producción creciente y bastante desconocida hasta los estudios y antologías de Román Setton.


Por otra parte, la historia policial nos presenta acontecimientos que son grandes condensaciones no solo de ideas en torno al crimen sino de concepciones políticas en pugna, de fenómenos sociales y culturales que están en proceso. Por ejemplo: la producción discursiva, los estudios, las sentencias, las crónicas alrededor de los crímenes de Cayetano Godino, el Petiso Orejudo, no nos hablan tanto de él como de los médicos, los periodistas, los inmigrantes, los policías, las personas que construyeron esa enorme conversación social, de sus ideas sobre el castigo, sobre la inmigración, sobre la pobreza, sobre la sexualidad, etcétera. O para tomar un episodio actual: es posible que las circunstancias en que fue asesinada Nora Dalmasso permanezcan en el misterio, pero ese crimen, a partir de su múltiple repercusión social, no deja de ser revelador de comportamientos de la justicia y del periodismo y de representaciones sobre las mujeres y la sexualidad.


 -T:  ¿Y lo literario alumbra otras rendijas para reflexionar sobre esa contraseña?

O.A: La ficción no es una mentira y además no se agota en una cuestión de contenidos. Es una forma de ordenar ciertos hechos y, sobre todo, como efecto de esa misma forma, de dar sentido, de producir interpretaciones. Mi referencia es esta idea de John Berger: "sean cuales sean los motivos personales o políticos que me llevan a escribir algo, en cuanto empiezo la escritura se convierte en una lucha por dar significado a la experiencia". La ficción nos permite comprender y pensar, y su aporte es todavía más importante cuando la crónica policial suele estar infestada de estereotipos y de lugares comunes. Evaristo, la historieta de Carlos Sampayo y Francisco Solano López, es por ejemplo mucho más reveladora para analizar el mito del comisario Evaristo Meneses que los incontables artículos de prensa que siguieron su carrera en los años 60.


 -T: ¿Cómo correr al crimen de su bagaje moral si desde su idiosincrasia se supone asociado a la ruptura de un código?

O.A: Las historias de bandidos sociales y de santos criminales cuestionan esas representaciones sobre el crimen. Hugo Chumbita examinó de modo ejemplar, en "Jinetes rebeldes" y en su libro sobre Vairoletto, el modo en que figuras como Mate Cosido o la saga de gauchos correntinos alzados contra el orden liberal en el siglo XIX tuvieron un fuerte respaldo de las sociedades en que actuaron. Hay un sentido de reparación de injusticias en la aprobación que recibieron estas figuras. Pero lo que hoy vemos en relación al neoliberalismo y sus efectos es distinto. Estos días leí una crónica sobre un grupo de vecinos que enfrentó a la policía para proteger a una persona que había infringido su prisión domiciliaria por robos. No se trata de justificar pero sí de comprender aquello que sostiene ese tipo de solidaridades y que tiene que ver con la exclusión sostenida, la pobreza creciente, la violencia cotidiana en la que viven tantas personas.


 -T: Posicionás tu práctica como periodista en contra del orden establecido ¿cómo ha sido tu experiencia en los medios?

O.A: Como periodista recibí a veces indicaciones sobre no mencionar a tal o cual persona o empresa involucrada o investigada en hechos policiales, o la orden de pasar en limpio escritos que ya venían redactados, en el mejor de los casos, desde alguna dependencia de gobierno u oficina de prensa. Por supuesto que estas cosas producen bronca, pero también aprendí que hay formas de gambetear estas interferencias y sobre todo cuando uno apuesta a los sobreentendidos y a la inteligencia del lector y cuando toma distancia del medio para el que trabaja. Por otra parte me parece que hoy es más difícil para los grandes medios ejercer ese poder de censura y silencio, por la presión de las redes sociales y por la proliferación de medios alternativos.


 -T: En estos textos se ofrecen perspectivas distintas de las que se suelen ver en los medios, ¿qué voces te interesa rescatar en la complejidad que supone el delito o lo criminal?

O.A.: A poco de empezar con la crónica policial, me llamó la atención el hecho de que había voces autorizadas y voces a las que no se concedía ningún crédito. Todavía hoy escuchamos con desconfianza las historias que cuentan personas cuyas vidas están atravesadas por el delito o que viven en la marginalidad, como si no hubiera nada de verdad en esas historias. Inversamente, estamos dispuestos a creer sin mayores reparos en las versiones de la policía y de la justicia, cuando tenemos múltiples demostraciones de su falsedad o del modo en que encubren los hechos. Entonces, mi interés es por un lado trabajar contra los consensos que rodean a estas versiones –que además operan para sostener políticas represivas- y por otro escuchar esas voces desautorizadas, sin los prejuicios habituales.


 -T: Los textos funcionan como retratos de época: qué se castiga, qué se pondera. ¿En qué tiempo de lo criminal estamos?

O.A: En una época muy difícil, no solo por las circunstancias del presente sino por lo que se genera como efecto acumulado de décadas de políticas neoliberales. En el caso del narcotráfico vemos que la explosión de violencia actual en Rosario está en directa relación con las diversas formas en que el Estado se ausentó de los barrios desde los años 90 y al crecimiento de las desigualdades, el desempleo y la informalidad generalizada de la economía, sin olvidar la perversa actuación policial. Los jefes de bandas, los sicarios, los soldaditos, son muchas veces jóvenes analfabetos, cuyas vidas transcurrieron en la más completa marginalidad. Y como complemento de esto vuelven a circular las recetas de mano dura como panacea, recicladas desde los discursos de odio, como mostró la cruzada que se organizó en su momento en Twitter en apoyo al policía Chocobar.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202204/589436-osvaldo-aguirre-cronicas.html

Del 28 de abril al 16 de mayo tendrá lugar la 46° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, la misma estará abierta al público en general y se realizará en La Rural, Predio Ferial de Buenos Aires.

Las publicaciones de la Editorial de la UNIPE podrán encontrarse en el Stand de la Librería Universitaria Argentina (Stand 317. Pabellón Azul). Además la Editorial llevará adelante una serie de presentaciones:

 

03/05 - 20:00 hs.

Conversatorio con Adriana Puiggrós

Participan: Adriana Puiggrós (oradora), Adrián Cannellotto y Nicolás Arata

Lugar: Stand de la Librería Universitaria Argentina (Stand 317. Pabellón Azul)

05/05 - 20:30 hs.

Presentación del libro: Néstor Kirchner. La educación y la ciencia. Discursos y políticas para democratizar el conocimiento

Participan: Adriana Puiggrós - Daniel Filmus - Jaime Perczyk - Hugo Yaski - Inés Tenewicki - Adrián Cannellotto

Lugar: Sala Julio Cortázar (Pabellón Amarillo)

06/05 - 19:00 hs.

Conversatorio: Lenguaje e imágenes del crimen argentino:  Cómo se producen y consumen las noticias sobre inseguridad y violencia en la Argentina

Participan: Osvaldo Aguirre (autor de Contraseñas. El crimen en la cultura argentina) y Martín Becerra (co-compilador de El delito televisado)

Lugar: Stand de la Librería Universitaria Argentina (Stand 317. Pabellón Azul)

13/05 - 19:00 hs.

Presentación de Charly García, 1983. Acerca de Clics modernos, de Oscar Conde

Participan: Oscar Conde, el autor del libro, conversa con el poeta Carlos Battilana

Lugar: Stand de la Librería Universitaria Argentina (Stand 317. Pabellón Azul)

14/05 - 20:00 hs.

Presentación del libro "Estado y gobernabilidad democrática: aportes para la construcción del conocimiento estatal"

Participan: Jorgelina Capitanich (Autora) Paula Andrea Lenguita (Autora) Gonzalo Assusa (Autor) Adrián Cannelloto (Rector UNIPE) Carlos Rodríguez (Vicerrector UNIPE) Ariel Notta (Director del CEGOPP-UNIPE) Diego Rosemberg (Periodista)

Lugar: Stand de la Librería Universitaria Argentina (Stand 317. Pabellón Azul)

* Cabe mencionar que todos los días la entrada a la Feria es gratuita para docentes (deberán presentar recibo de sueldo o comprobante que acredite condición); además de lunes a viernes estudiantes, jubilados y pensionados también podrán acceder de manera gratuita (en todos los casos es necesario presentar comprobante que acredite condición)