UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL

Hernán

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Una "yapa" para educadores

prensa Martes, 14 Julio 2020 01:12

La editorial de la Universidad Pedagógica Nacional reedita La colonización pedagógica (La yapa), de Arturo Jauretche, y en estas líneas Darío Pulfer pone en contexto la obra y destaca su actualidad para pensar los problemas del sistema educativo nacional.

Por Darío Pulfer

Después del año 1966 Arturo Jauretche pasó a integrar la lista de autores de libros más vendidos. Lo hizo a través de varios títulos, como se deja ver en los registros de la revista Primera Plana de la época. La serie se inicia con el éxito de El medio pelo en la sociedad argentina, le sigue la reedición ampliada de Los profetas del odio y le continúa El manual de zonceras. Se trata de una trilogía que analiza desde diferentes ángulos lo que podemos considerar la obsesión de Jauretche: la vida y devenir de la Argentina.

El primero trabaja la cuestión de la estructuración social. El segundo se centra en la cuestión cultural. El tercero trabaja los contenidos ideológicos de la conformación mental. Las obras están entrelazadas. Dialogan entre sí.

Al buscar actualizar la cuestión cultural de Los profetas del odio, cuya primera edición databa de 1957, Jauretche encuentra una categoría fundamental para dar cuenta de un fenómeno central para el sostenimiento de la superestructura cultural y sus mecanismos de reproducción ideológica: la colonización pedagógica. Es ella la que conecta las 44 zonceras del Manual con la constitución del medio pelo.

Se sirve de una categoría tomada de Eduard Spranger, que mucho tiempo antes había incluido en el léxico local Jorge Abelardo Ramos para señalar que en los países semicoloniales la dominación no era realizada por ejércitos y cañones sino por medio de una educación subordinada a la mirada y perspectiva de los dominadores.

Desde la mesa del bar de Córdoba y Esmeralda, el “Castelar Chico”, muy cerca de su departamento Jauretche venía contrastando sus argumentos con sus amistades intelectuales y políticas de entonces, entre los cuales estaba Ramos. Hasta allí se acercan, de manera creciente, jóvenes inquietos por conocerlo y escucharlo. Ese era su método fundamental para la construcción de hipótesis, mediante la conversación, que recuperaba el caso, el sucedido y la anécdota al modo de la conversación de origen rural.

Para ese tiempo Jauretche usa esa categoría en una serie de conferencias que brinda en el interior del país. Allí sigue probando el argumento. Lo vincula a la historia. Lo relaciona con el legado sarmientino. Analiza cómo funciona en los distintos niveles educativos, partiendo de su propia experiencia y recuerdos. Y a ello le va agregando los mecanismos de carácter informal con los que se difunden y propalan las perspectivas de los países centrales o dominantes. Allí aparece el lugar de las conferencias, la prensa y el libro. Y algunos actores concretos como los figurones o los maestros de la juventud o determinadas instituciones tales como las academias nacionales. Recordemos que habla sumergido en la “galaxia Gutemberg”.

Esa colonización pedagógica orquestada por los grupos dominantes del viejo país agrario, que se niega a morir, apunta a formar una segunda naturaleza en los sectores intermedios de la sociedad, que son fluctuantes, volátiles y que engrosan el “medio pelo” argentino, en cuyo fracaso como clase ve el autor el fracaso del desarrollo capitalista autónomo de la Argentina que le tocó vivir.

Los contenidos que desvían a los sujetos del descubrimiento de su propia realidad, de la identificación de sus intereses, de la configuración de una conciencia social vinculada a una experiencia popular y la construcción de una posición nacional son esos esquemas ideológicos difundidos a través de aforismos sin sentido o zonceras. En la base de esa construcción ideológica se encuentra Sarmiento con su dicotomía civilización-barbarie y una serie de derivados como “el mal que aqueja a la Argnetina es la extensión”, “la victoria no da derechos”, etc. Aparecen otro conjunto que apunta a la autodenigración como son la afirmaciones de “política criolla”, “la inferioridad del nativo”, “este país de m…”. Existen también las económicas como la aceptación ciega de la “división internacional del trabajo” o el pago de la deuda “sobre el hambre y la sed de los argentinos”. No faltan las críticas a los medios como en la que se enuncia bajo el título “Dice La Nación…dice La Prensa…”.

Esos contenidos enunciados en el Manual de zonceras son difundidas en la sociedad a través de la colonización pedagógica, mediante los mecanismos formales del sistema educativo y los informales del libro, la prensa y de manera creciente la TV.

El sentido de la educación al servicio de la reproducción de la ideología “colonial”, en el lenguaje del autor, no era nuevo. Venía desde la lectura y los diálogos con Manuel Ortiz Pereyra y de las proclamas de la época de FORJA en los años treinta, del contacto con Saúl Taborda en los cuarenta visitándolo en Córdoba, del choque con la línea “Mayo-Caseros” posterior a 1955, aunque nunca la había asociado de manera directa con esta categorización sumaria.

De esa manera se agrega “la yapa” a la nueva edición de Los profetas del odio. De esa manera queda acuñada la idea con la que se asociara a Jauretche en materia educativa.

Este material, así como la mayor parte de la obra de este autor, circuló mayormente en ambientes políticos e intelectuales. De manera parcial y de forma acotada a determinados momentos, circuló en el ámbito universitario. De manera escasa ha sido introducido en el debate del mundo educacional.

La reedición de la obra y su inclusión en una Colección de ideas en la educación argentina busca saldar esa situación, completando un mapa de enunciaciones de las diversas tradiciones pedagógicas nacionales. Aparece así junto a Sarmiento, Rojas, Vergara, Taborda, Ponce, Mantovani, etc con quienes muy pocas veces se lo pone en conversación, aunque con todos ellos tuvo intensos préstamos, diálogos o polémicas.

Esta “yapa” que constituye la mirada jauretcheana sobre la problemática educativa, repuesta en una reedición por la Universidad Pedagógica gracias a la gentileza de la Editorial Corregidor queda a disposición de los educadores para su uso en los procesos de transmisión en la historia de la educación o en el mapa de las aproximaciones críticas sobre el funcionamiento del sistema educativo nacional.

La lectura de estos materiales en la actualidad, en otro contexto y con otras claves, puede contribuir también a revisar algunas prácticas, diseños y propuestas en el ámbito educativo. Una posibilidad es la puesta en discusión-diálogo con las posiciones “decoloniales” y “críticas” en boga en la era digital, anticipadas de algún modo para el mundo urbano-letrado por este texto que ya puede considerarse un “clásico”.

* Darío Pulfer es profesor en Historia y magister en Educación; director de la Colección Ideas en la educación argentina de la Editorial Unipe; y director del Centro de Documentación e Investigación acerca del Peronismo (Unsam).

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/278278-una-yapa-para-educadores

Conectar Desigualdad

prensa Lunes, 13 Julio 2020 02:08

13 millones de estudiantes y 1 millón de docentes intentan desde hace cuatro meses sostener el vínculo escolar a través de internet. Pero al caos institucional que supone este desafío imprevisto, y a la sobrecarga familiar que acarrea, se suman las desigualdades económicas y la falta de acceso al mundo digital. Esta es la historia de un elefante que se balancea sobre la tela de una comunidad virtual.


Por: DIEGO ROSEMBERG
Fotografía: ESTRELLA HERRERA

Una escena de la película francesa Los herederos es citada con frecuencia por pedagogos e investigadores del ámbito educativo. El film muestra a una profesora de los suburbios parisinos que busca interesar a los estudiantes en lo ocurrido en su país durante el Holocausto, mientras los preceptores intentan quitarles a los adolescentes los auriculares de sus teléfonos una y otra vez. Pero ellos resisten. E insisten en utilizarlos.

El celular, que se había convertido casi en el enemigo declarado de buena parte de los docentes, de un día para otro se transformó en el mejor aliado en esta cuarentena. A la distancia, el dispositivo permite llevar adelante lo que el sistema educativo llamó continuidad pedagógica. Sin embargo, hay muchos chicos que no pueden participar de esta alianza: a las preexistentes desigualdades socioeconómicas que dificultan los procesos de aprendizaje, ahora se sumó la brecha digital.

Según los documentos publicados por el Instituto de Estadísticas de UNESCO, durante abril casi 1.570 millones de estudiantes de todo el mundo estuvieron afectados por el cierre de las escuelas debido a las políticas de confinamiento para enfrentar el Covid 19. El número representa al 90 por ciento de los alumnos que viven en 191 países. Ante la parálisis, casi todos los gobiernos apostaron a virtualizar sus clases. Pero la misión parece difícil: de acuerdo a la información proporcionada por el mismo organismo, la mitad de estos estudiantes no cuenta con una computadora en el hogar y el 43% no posee acceso a Internet.

La Argentina no fue la excepción. Cuando el lunes 16 de marzo el gobierno nacional suspendió las clases presenciales y las 63.000 escuelas del país (todas, menos la ubicada en la Base Esperanza de la Antártida) cerraron sus aulas, trece millones de estudiantes y un millón de docentes se quedaron en sus casas. Una situación inédita, para la que nadie estaba preparado.

La decisión oficial también consistió en sostener las clases por televisión y de manera virtual. Y las mismas limitaciones que marcan las estadísticas globales se observan en Argentina: según el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), en el primer trimestre de este año solo el 62,8% de los hogares del país contaba con un acceso fijo a Internet, uno de las tres condiciones tecnológicas necesarias para poder seguir aprendiendo a la distancia. Las otras dos, la velocidad de acceso y la cantidad de dispositivos disponibles en cada casa, tampoco garantizan de manera masiva la continuidad pedagógica.

la desigualdad

La pandemia desnaturalizó tanto la desigualdad social preexistente como la heterogeneidad del sistema educativo. En la emergencia, la primera decisión que tomaron las autoridades no tuvo que ver con la enseñanza propiamente dicha sino con una de las tantas funciones adicionales que se le exige a la escuela: dar de comer. Con las aulas y los comedores escolares cerrados, los establecimientos continuaron abiertos para entregar viandas o bolsones alimenticios, según el distrito.

Tras asegurar la atención en la urgencia alimentaria, rápidamente todos advirtieron que el aislamiento social preventivo y obligatorio había llegado para quedarse y el sistema educativo se apropió de las tecnologías –como pudo y en algunos casos a los tumbos- para brindar la famosa continuidad pedagógica. “La pandemia logró lo que no podíamos conseguir de otra manera: que las nuevas tecnologías ingresen de manera masiva a la escuela”, admitió el ministro de Educación de La Pampa Pablo Maccione en el ciclo Diálogos en Cuarentena.

Los docentes que ya estaban habituados a las aulas virtuales, las activaron; otros comenzaron a enviar materiales por mail, por whatsapp, por facebook o instagram. Armaron PDF, power point y videos. Y casi todos tuvieron que familiarizarse con herramientas hasta entonces desconocidas, como zoom, clasroom, google meet o jitsi, que les permiten intercambios sincrónicos con los alumnos. Fue en ese momento cuando las brechas digitales quedaron aún más expuestas.

Un informe del Observatorio Argentino por la Educación reveló que el 19,5% por ciento de los alumnos primarios del último grado no tiene acceso a internet, de acuerdo a las respuestas de los estudiantes en el cuestionario complementario de la prueba Aprender 2018. Pero la disparidad territorial es muy grande. Hay siete provincias donde más de un tercio de los chicos no tiene acceso a internet, entre ellas Santiago del Estero, donde la cifra de desconectados asciende al 40.7%. En el otro extremo se encuentran La Pampa y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en las que algo más del siete por ciento no cuenta con alguna forma de acceso a internet. La misma investigación señala que en el Nivel Secundario se achica un poco la brecha: el 15,9% de los estudiantes no tiene ninguna conexión con internet. En ese segmento, hay nueve provincias que superan el 25% de adolescentes con falta de acceso y solo tres cuentan con menos del 10% de desconectados, donde otra vez se destaca La Pampa, con solo el 5,1% de chicos sin conectividad.

Ahora bien: tener el acceso a internet es una condición necesaria pero no suficiente para participar del mundo escolar virtual. La mera conexión no garantiza la llegada a todos los materiales didácticos ni la participación en las clases. Por ejemplo, solo aquellos estudiantes que cuentan con banda ancha (más de 20 Mbps) pueden acceder a las plataformas educativas y a las clases sincrónicas que brindan los docentes. Y el problema es que el 40 por ciento de los estudiantes secundarios de la provincia de Buenos Aires participa de la virtualización a través de su celular con un servicio prepago y las limitaciones que eso conlleva.
En una primera etapa de la cuarentena, muchos docentes enviaron un sinnúmero de textos y tareas a los estudiantes que abrumaron a las familias y chocaron contra estas dificultades tecnológicas. Documentos que los padres no podían bajar porque les consumían todos los datos del celular, impresiones imposibles por falta de insumos, videos que nunca terminaban de cargarse en los dispositivos, fueron tan solo algunos de los problemas que afloraron.

Una tercera dimensión que marca las inequidades digitales es la cantidad de dispositivos tecnológicos con los que cuenta cada familia. Un hogar con tres hijos y una sola computadora dificulta notoriamente la continuidad pedagógica. Combinar los horarios de uso entre los estudiantes –y con los padres, si se vieron obligados a realizar teletrabajo–, se convirtió en un verdadero mecanismo de relojería para algunas familias. Y eso, muchas veces, trae aparejadas tensiones, discusiones, peleas que tampoco favorecen el clima de estudio.

Cuando llegó el momento en que los docentes comenzaron a recoger los trabajos prácticos y constatar aprendizajes, el Consejo Federal de Educación emitió una resolución que recomendaba acreditar la realización de las tareas y el compromiso con ellas de los estudiantes, pero sin calificaciones. El argumento oficial subrayó que si se les pone una nota vinculada a los saberes adquiridos lo que se está evaluando no es lo que cada chico pudo aprender sino cuáles son sus condiciones ambientales, sociales y tecnológicas. Porque la pandemia dejó al descubierto las desigualdades de acceso a las TIC y puso nuevamente en valor las políticas de inclusión digital que brindaban una computadora por alumno, como el Programa Conectar Igualdad, desarticulado por el gobierno de Mauricio Macri hasta casi su extinción.

la meritocracia

Además de la brecha digital, hay que tener en cuenta la heterogeneidad de un sistema educativo con estudiantes que viven en las ciudades pero también en la selva, la montaña y en la inmensidad de la pampa. La Argentina cuenta con 17.500 establecimientos educativos rurales con casi un millón de estudiantes. Para muchos de ellos el único punto de conectividad es su escuela, y ahora está cerrada. Ante este panorama, el Ministerio de Educación decidió distribuir cuatro series de los cuadernos Seguimos Educando (24 millones de unidades) para que puedan seguir con sus aprendizajes en soporte papel quienes no tienen conexión digital o dispositivos necesarios.

Hacerlos llegar a los estudiantes durante los días de la cuarentena más rígida requirió ingenio. Algunas ciudades decidieron dejarlos en hipermercados para que lo retiraran de allí los padres. En otras localidades los directores recorrieron cientos de kilómetros en sus propios vehículos para repartirlos en mano. Y hasta en algunos parajes, como sucedió en Río Negro, los reparatieron veterinarios y bomberos. Estos relatos le dieron épica y mística a la situación pero también desnudaron la precariedad del sistema.

Como ocurrió con la historia de Joaquina Heguiabere, una adolescente que apareció en varios medios de comunicación contando que se trepa a un molino del paraje Don Cipriano, a 30 kilómetros de Chascomús, para buscar señal y enviar su tarea. Relatos heroicos que refuerzan el concepto de la meritrocracia (el que no estudia es porque no quiere, si se esfuerzan lo suficiente todos pueden) y realzan las soluciones individuales pero invisibilizan el debate político, en este caso sobre la desigualdad y los derechos a la educación y a la conectividad.

Para las Naciones Unidas, la conectividad a internet es una cuestión de índole política. En 2016 exhortó a los gobiernos a garantizar la conectividad en el marco de los derechos de nueva generación. La vincula a la libertad de expresión, al acceso a la información y, especialmente, al derecho a la educación. En base a este argumento, el juez Andrés Gallardo ordenó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través de una medida cautelar, que garantice la conectividad gratuita y los dispositivos tecnológicos necesarios a los estudiantes de los barrios vulnerables, tras un amparo presentado por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia. Un relevamiento realizado en mayo por la Universidad Popular del Movimiento Barrios de Pie había demostrado que la brecha digital calca el mapa de la desigualdad social. Si bien el informe del Observatorio Argentino por la Educación señalaba que en la Ciudad de Buenos Aires poco más del 7 por ciento no tiene acceso a internet, el estudio realizado por Barrios de Pie sobre 200 chicos porteños que suelen concurrir a centros educativos comunitarios en las comunas populares arrojó como resultado que el 82,5% no cuenta con internet y el 70% no tiene computadora.

El escenario escolar que la pandemia puso en evidencia es paradójico. La exigencia histórica que recibe el sistema educativo consiste en lograr a través de la transmisión de conocimientos un mundo más igualitario. Pero las enormes diferencias sociales, económicas y digitales que existen en la actualidad convierten a la educación en una condición necesaria pero insuficente para construir una sociedad realmente democrática. Así como el mundo está debatiendo políticas que podían parecer utópicas hace seis meses, como la Renta Básica Universal o reformas tributarias progresivas, la discusión sobre el derecho a la accesibilidad digital y gratuita ya está en agenda y su consagración debería ser inminente.

Fuente: http://www.revistacrisis.com.ar/notas/conectar-desigualdad

El ministerio de Educación estimó que en agosto las escuelas abrirán sus puertas pero los gremios advierten que no están dadas las condiciones.


El jueves, después de varias semanas de debate, los ministros de Educación de todo el país aprobaron por unanimidad el protocolo de base que moldeará el retorno  progresivo a las clases presenciales. Estas pautas acordadas - basadas en el distanciamiento social, la higiene y la asistencia alternada a las aulas - representan los cimientos a partir del cual cada provincia deberá definir, de acuerdo a la situación epidemiológica, sus propias reglas.

 
"El protocolo es una buena iniciativa, una medida indispensable y mínima que había que desarrollar. Pero la realidad es que Argentina tiene serias desigualdades que no se han podido subsanar en los distintos gobiernos y no creo que eso se pueda solucionar en sólo 60 días", observó el titular de la Unión Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero. El Ministerio de Educación nacional estima que, para agosto, todas aquellas jurisdicciones sin circulación comunitaria del virus estarán en condiciones de abrir las escuelas de manera escalonada. Romero, por el contrario, advierte que gran parte de las escuelas del país tienen "graves deficiencias de infraestructura", por lo que a menos que "el Estado nacional y los Estados provinciales intervengan activamente y con premura para poner estas unidades escolares en condiciones va a ser muy difícil poder empezar en agosto". "Hay lugares, como en Misiones, que tienen escuelas itinerantes con baños químicos. En otros lugares directamente no hay baños, sino que usan letrinas. El protocolo es importante, pero no suficiente. Vamos a necesitar una activa participación del Estado y de grandes consensos sociales", indicó el titular de la UDA.


Por "grandes consensos sociales" Romero refiere a uno de los puntos claves que el protocolo acordado por el Consejo Federal de Educación busca resolver: el miedo de las familias a la exposición de sus hijos e hijas. "Hay que poder garantizarle a los padres que los alumnos y las alumnas van a ir a la escuela en condiciones óptimas. Hay que generar confianza y eso se logra con trabajo y unidad y criterio", determinó quien también es el Secretario de Políticas Educativas de la CGT. "Ahora falta trabajar en una campaña que respalde la idea de que va a ser un regreso seguro, que sostenga que la escuela es un lugar seguro aún en una situación en la que nadie tiene certezas", coincidió la coordinadora digital de la Universidad Pedagógica Nacional (Unipe), Patricia Ferrante. Ferrante, sin embargo, destaca que contar con un "documento nacional en el que participaron todos los actores de la Educación" es un "logro" que arma, desde un principio, un esquema de toma de decisiones que preveé que haya "muchas personas involucradas".


Ferrante es optimista, considera que la "nueva normalidad" obligará a repensar las formas de ocupar el espacio y de hacerse cargo de sostener la presencialidad en lo que resta del año. "Las escuelas funcionaron muchas veces como si estuvieran dentro de cajitas de cristal, con paredes impenetrables que, ahora, deberán salir al barrio y empezar a dialogar con otras instituciones", aseguró la pedagoga, haciendo referencia no sólo a la entrega de viandas que muchas escuelas están centralizando - tarea que muchas cumplen hace años -, sino también a la posible utilización de clubes e instituciones vecinas como extensiones de la infraestructura escolar, para así poder garantizar el distanciamiento social. Romero, por el contrario, es menos optimista: "Falta mucho, no alcanza con el protocolo. Hay que mejorar la infraestructura, actualizar salarios y buscar una forma de darle un fiel cumplimiento del protocolo, porque faltan tapabocas, falta alcohol y faltan espacios dentro de las escuelas que permitan garantizar el distanciamiento", aseguró.


En esta línea, otro de los puntos a resolver son los reclamos laborales y salariales de los gremios docentes. "Los docentes estamos colaborando y haciendo una tarea titánica en esta coyuntura, pero hay varios casos en los que no se reconoce el salario de los trabajadores. La mayoría de las provincias no llamaron a paritarias, por lo que no se ha podido actualizar el salario, y en aquellas en las que se llamó por lo general no se cumplió, como el caso de San Juan.

 
Otro de los puntos a tener en cuenta es la exposición al virus de profesoras, maestros y trabajadores no docentes en el caso de que se reabran las escuelas. "Nosotros vamos a cuidar la salud de nuestros representados. Hemos creado ya equipos de trabajo que recorrerán las escuelas en donde haya presencialidad, y si no están dadas las condiciones sanitarias se retirará a los docentes y los alumnos. Hay que ser responsables porque, Dios no lo permita, si llega a haber un contagio de algún docente o alumno no van a haber solo consecuencias políticas, sino que van a haber también consecuencias penales", advirtió Romero. De todos modos, consultados sobre la necesidad de abrir las aulas, tanto Romero como Ferrante coincidieron que la presencialidad es algo "indispensable".

Fuente: https://www.elesquiu.com/sociedad/2020/7/6/advierten-que-el-regreso-clases-puede-demorarse-363383.html

La Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE), con el apoyo de Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), desarrollaron un potente proyecto editorial orientado a la formación integral de docentes, investigadores, estudiantes universitarios, lectores y lectoras interesados en problemáticas contemporáneas.


El lanzamiento de la «Biblioteca CLACSO-UNIPE» es una de las acciones culturales emprendidas por la Universidad Pedagógica Nacional en el contexto de la emergencia sanitaria por la Covid-19 para contribuir a la formación docente y a la promoción de la lectura.


El proyecto editorial se encuentra orientado a la formación integral de docentes, investigadores, estudiantes universitarios, lectores y lectoras interesados en problemáticas contemporáneas.
Su catálogo está conformado por las colecciones «Ideas en la educación argentina», «Boris Spivacow» y «Pensamiento contemporáneo» (entre otras), que han plasmado en sus páginas un doble desafío: pensar nuestro tiempo con rigor académico, sin dejar de contribuir a la creación y divulgación del conocimiento.


La biblioteca incluye títulos como «La escuela, plataforma de la patria», de Adriana Puiggrós; «La colonización pedagógica», de Arturo Jauretche; «Palabras claves en la historia de la educación argentina», de Flavia Fiorucci y José Bustamante Vismara; «La tradición nacional», de Joaquín Víctor González; «Cómo se forma al ciudadano y otros escritos reunidos», de Pablo A. Pizzurno, y muchos otros títulos de divulgación.


Los documentos, libros completos y revistas son de acceso libre y de descarga gratuita, ya que la idea es propiciar la formación de los profesores, estudiantes, investigadores y demás lectores de américa Latina y el mundo.


Se puede ingresar a la biblioteca aquí.

Fuente: https://www.periodismo.com/blog/2020/07/03/una-coleccion-de-textos-educativos-para-descarga-gratuita/

La obra, que forma parte de la Colección Ideas en la educación argentina, busca poner en diálogo problemas actuales de la educación con textos “clásicos” que se ponen en circulación.


El mundo editorial y educativo tuvo esta semana como novedad la reedición de “La colonización pedagógica (La yapa)”, texto de Arturo Jauretche publicado originalmente en julio de 1967 como agregado a la tercera edición de Los profetas del odio, obra en la que el escritor aborda el análisis de la Argentina desde la perspectiva cultural.
Cincuenta y tres años después la editorial de la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE) ha decido publicarlo nuevamente con el objetivo de “insertar la obra en el conjunto de las tradiciones pedagógicas argentinas, presentar la obra entre los educadores e interrogar el texto desde las problemáticas culturales actuales”. Así lo expresa Dario Pulfer, director de la Colección Ideas en la educación argentina de la Editorial.


El texto tiene su origen en unas conferencias que el autor había dictado poco antes en las ciudades de Resistencia, Corrientes y Posadas, en las que introdujo por primera vez la categoría “colonización pedagógica”, y esta nueva publicación es una contribución para poner en debate los contenidos, el papel de la escuela, el rol de los docentes.
En este sentido, Pulfer, también autor de “La educación en la obra de Arturo Jauretche” (2014), destaca dos momentos en relación al legado de Jauretche vinculado a la educación: “Para un primer momento Jauretche recupera el papel de la escuela en la formación de la sociedad, en la configuración de la ciudadanía y en la construcción de una identidad nacional particular. Ese fue el rol que Jauretche le asigna a la educación en el proceso abierto con la formación del Estado nacional, la inmigración y el modelo agrario. En esa recuperación presenta una interpretación diferenciada sobre Sarmiento en el conjunto de la corriente revisionista, en la cual, de todos modos, se inscribe”.


“Para el momento que le toca vivir más intensamente -continúa Pulfer-, en medio de los desgarrones de la vida política argentina, promueve una discusión sobre los contenidos a transmitir en el sistema educativo y ello supone un cambio en el rol docente, de mero reproductor individual a ser parte de un movimiento colectivo que tiene como horizonte un proyecto de autonomía cultural.   A ello apuntan los actos de “descolonización” que propone: la puesta en cuestión de los sentidos comunes asentados y repetidos sin sentido por los mecanismos de reproducción de la superestructura cultural – uno de cuyos mecanismos es la escuela y la conversación cotidiana”.


Así, el texto se constituye como un verdadero hallazgo de la Colección de Ideas en la educación argentina de UNIPE que busca poner en diálogo problemas actuales de la educación (entre los cuales podemos identificar los saberes situados, los procesos de transmisión, el papel de la escuela en la conformación de la conciencia nacional, el vínculo entre institución y vida cotidiana) con los textos “clásicos” que se ponen en circulación.

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/educacion/la-unipe-reedita-la-colonizacion-pedagogica-de-arturo-jauretche.phtml?rd=1

El ministerio de Educación estima que en agosto los colegios abrirán sus puertas en la mayoría de los distritos. Los gremios advierten que no están dadas las condiciones.


El jueves, después de varias semanas de debate, los ministros de Educación de todo el país aprobaron por unanimidad el protocolo de base que moldeará el retorno progresivo a las clases presenciales. Estas pautas acordadas - basadas en el distanciamiento social, la higiene y la asistencia alternada a las aulas - representan los cimientos a partir del cual cada provincia deberá definir, de acuerdo a la situación epidemiológica, sus propias reglas. El protocolo, sin embargo, es solo un puntapié , motivo por el cual Página/12 dialogó con actores de la Educación sobre sus limitaciones y el camino que falta recorrer hasta lograr garantizar el regreso a las aulas durante la pandemia.


"El protocolo es una buena iniciativa, una medida indispensable y mínima que había que desarrollar. Pero la realidad es que Argentina tiene serias desigualdades que no se han podido subsanar en los distintos gobiernos y no creo que eso se pueda solucionar en sólo 60 días", observó el titular de la Unión Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero. El Ministerio de Educación nacional estima que, para agosto, todas aquellas jurisdicciones sin circulación comunitaria del virus - es decir casi todo el país excepto el Área Metropolitana de Buenos Aires y Chaco - estarán en condiciones de abrir las escuelas de manera escalonada. Romero, por el contrario, advierte que gran parte de las escuelas del país tienen "graves deficiencias de infraestructura", por lo que a menos que "el Estado nacional y los Estados provinciales intervengan activamente y con premura para poner estas unidades escolares en condiciones va a ser muy difícil poder empezar en agosto". "Hay lugares, como en Misiones, que tienen escuelas itinerantes con baños químicos. En otros lugares directamente no hay baños, sino que usan letrinas. El protocolo es importante, pero no suficiente. Vamos a necesitar una activa participación del Estado y de grandes consensos sociales", indicó el titular de la UDA.


Por "grandes consensos sociales" Romero refiere a uno de los puntos claves que el protocolo acordado por el Consejo Federal de Educación busca resolver: el miedo de las familias a la exposición de sus hijos e hijas. "Hay que poder garantizarle a los padres que los alumnos y las alumnas van a ir a la escuela en condiciones óptimas. Hay que generar confianza y eso se logra con trabajo y unidad y criterio", determinó quien también es el Secretario de Políticas Educativas de la CGT. "Ahora falta trabajar en una campaña que respalde la idea de que va a ser un regreso seguro, que sostenga que la escuela es un lugar seguro aún en una situación en la que nadie tiene certezas", coincidió la coordinadora digital de la Universidad Pedagógica Nacional (Unipe), Patricia Ferrante. Ferrante, sin embargo, destaca que contar con un "documento nacional en el que participaron todos los actores de la Educación" es un "logro" que arma, desde un principio, un esquema de toma de decisiones que preveé que haya "muchas personas involucradas".


Ferrante es optimista, considera que la "nueva normalidad" obligará a repensar las formas de ocupar el espacio y de hacerse cargo de sostener la presencialidad en lo que resta del año. "Las escuelas funcionaron muchas veces como si estuvieran dentro de cajitas de cristal, con paredes impenetrables que, ahora, deberán salir al barrio y empezar a dialogar con otras instituciones", aseguró la pedagoga, haciendo referencia no sólo a la entrega de viandas que muchas escuelas están centralizando - tarea que muchas cumplen hace años -, sino también a la posible utilización de clubes e instituciones vecinas como extensiones de la infraestructura escolar, para así poder garantizar el distanciamiento social. Romero, por el contrario, es menos optimista: "Falta mucho, no alcanza con el protocolo. Hay que mejorar la infraestructura, actualizar salarios y buscar una forma de darle un fiel cumplimiento del protocolo, porque faltan tapabocas, falta alcohol y faltan espacios dentro de las escuelas que permitan garantizar el distanciamiento", aseguró.


En esta línea, otro de los puntos a resolver son los reclamos laborales y salariales de los gremios docentes. "Los docentes estamos colaborando y haciendo una tarea titánica en esta coyuntura, pero hay varios casos en los que no se reconoce el salario de los trabajadores. La mayoría de las provincias no llamaron a paritarias, por lo que no se ha podido actualizar el salario, y en aquellas en las que se llamó por lo general no se cumplió, como el caso de San Juan. La Ciudad de Buenos Aires, la Provincia de Buenos Aires y Mendoza programaron el pago del aguinaldo en cuotas. Hay varias cuestiones sindicales a solucionar", advirtió el titular de UDA, adelantando que a fines de julio se convocará una nueva paritaria y los gremios docentes se sentarán a negociar con el gobierno nacional.
Otro de los puntos a tener en cuenta es la exposición al virus de profesoras, maestros y trabajadores no docentes en el caso de que se reabran las escuelas. "Nosotros vamos a cuidar la salud de nuestros representados. Hemos creado ya equipos de trabajo que recorrerán las escuelas en donde haya presencialidad, y si no están dadas las condiciones sanitarias se retirará a los docentes y los alumnos. Hay que ser responsables porque, Dios no lo permita, si llega a haber un contagio de algún docente o alumno no van a haber solo consecuencias políticas, sino que van a haber también consecuencias penales", advirtió Romero. De todos modos, consultados sobre la necesidad de abrir las aulas, tanto Romero como Ferrante coincidieron que la presencialidad es algo "indispensable".


Fuente: https://www.pagina12.com.ar/276557-sin-fecha-cierta-para-el-retorno-a-las-aulas

Compartimos el #82 con la quinta entrega del año del Le Monde Diplomatique (Edición Cono Sur), Suplemento "La Educación en debate".
En éste número: “Las escuelas después de la pandemia", tendremos las opiniones de: Patricia Ferrante, Inés Dussel y Darío Pulfer, Responsable de UNIPE Digital, Investigadora de CINVES-TAV-MX y Secretario Académico de UNIPE, respectivamente; Nicolás Trotta, Ministro de Educación de la Nación; Adriana Puiggrós, Secretaria de Educación de la Nación; Pablo Maccione, Ministro de Educación de La Pampa; y Cristina Storioni, Ministra de Educación de Neuquén.

Recuerden que pueden descargar el número completo, de manera gratuita, a través del siguiente link:

https://editorial.unipe.edu.ar/la-educacion-en-debate/numeros-78-al-87-ano-2020/item/110-las-escuelas-despues-de-la-pandemia

POSTULACIÓN


Fechas de apertura y cierre
Se encuentra abierta la Convocatoria de Proyectos de Investigación para la Programación Científica UNIPE 2020-2022, la misma permanecerá abierta desde el día 6 de julio hasta el día 15 de septiembre de 2020 inclusive (Resolución CS Nº28/2020).
La presente Convocatoria se rige por lo establecido en el Reglamento de la Actividad de Investigación de la Universidad, aprobado por Resolución CS n° 52/2017.


PRESENTACIÓN

Para su postulación, los proyectos deberán presentarse a través de la plataforma SIGEVA UNIPE: unipe.sigeva.gob.ar. El plan de trabajo que deberá adjuntarse en la carga del proyecto a través de la plataforma SIGEVA UNIPE tendrá las características establecidas en el Formulario para la presentación de proyectos de investigación.

Todos los miembros del equipo deberán tener actualizados los datos personales en el Banco de Datos de Sigeva Unipe.


PROYECTOS
Las líneas temáticas prioritarias de la Convocatoria y los tipos de proyectos de investigación admisibles se encuentran disponibles en las correspondientes Bases.
Los proyectos tendrán una duración de 24 meses.
Sobre los equipos de investigación: características y requisitos
Los proyectos de investigación estarán integrados por un Director/a, un equipo responsable y, eventualmente, un equipo colaborador.
El/la directora/a del proyecto deberá contar con un cargo de Profesor Titular, Asociado o Adjunto interino o concursado en la UNIPE con dedicación semi exclusiva, exclusiva o una dedicación simple adicional a las responsabilidades de gestión en la universidad. Los profesores de la UNIPE que pertenezcan a la carrera de investigador científico del CONICET podrán dirigir proyectos de investigación.
El equipo responsable estará conformado por no menos de dos (2) y no más de seis (6) integrantes, la mayoría de los cuales deberá realizar actividad docente en la UNIPE. Uno/a de los integrantes del equipo responsable con actividad docente en UNIPE podrá identificarse como Co-Director/a del proyecto de investigación.
No podrán presentarse los/as Directores/as y equipos responsables de proyectos de investigación en curso acreditados en la UNIPE cuya fecha de ejecución finalice con posterioridad al 31 de diciembre de 2020.
En el equipo colaborador, se favorecerá la participación de los estudiantes de grado y post grado avanzados en las formaciones UNIPE.

Documentos de la convocatoria

Consultas:
Las consultas podrán efectuarse por correo electrónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Biblioteca Web UNIPE-CLACSO

UNIPE EN RED Martes, 30 Junio 2020 01:56

Libros y Publicaciones de la UNIPE en Acceso Abierto.

Desde el pasado 28 de junio está a disposición del público una amplísima selección de títulos del catálogo de UNIPE Editorial Universitaria a través de la página web de CLACSO https://www.clacso.org.ar/biblioteca_unipe/index.php.
Por iniciativa de ambas instituciones, el lanzamiento de la "Biblioteca CLACSO-UNIPE" es una de las acciones culturales emprendidas por la Universidad Pedagógica Nacional en el contexto de la emergencia sanitaria por la Covid-19 para contribuir a la formación docente y a la promoción de la lectura.
El proyecto editorial de la UNIPE se encuentra orientado a la formación integral de docentes, investigadores, estudiantes universitarios, lectores y lectoras interesados en problemáticas contemporáneas.

Desde la historia de Sarmiento en Argentina hasta el mismo Freire en Brasil, pasando por Vasconcelos en México, Mariátegui en Perú , Martí en Cuba y Gabriela Mistral en Chile; es lo que podrás ver en la serie “Maestros de América Latina”.


La serie “Maestros de América Latina” narra la vida y obra de ocho pedagogos trascendentales para la historia de la educación latinoamericana. El repertorio está compuesto por Simón Rodríguez, Domingo F. Sarmiento, José Martí, José Vasconcelos, José Carlos Mariátegui, Gabriela Mistral, Jesualdo Sosa y Paulo Freire.
El programa intenta acercar a los docentes, pero también al público en general, las propuestas de estos pedagogos latinoamericanos de una manera amena y atractiva. El ciclo busca renovar el debate sobre las pedagogías latinoamericanas desde un abordaje profundamente humano, y sin renunciar a la complejidad y contradicciones propias de personalidades que, desde diferentes perspectivas, se comprometieron activamente con la educación de niños y niñas.


La serie, publicada el año 2016, fue producida por el Laboratorio de Medios Audiovisuales de la Universidad Pedagógica, para la Organización de Estados Iberoamericanos para la Cultura y la Educación (OEI), la UNIPE y Canal Encuentro.
¿Quieres ver esta serie? Aquí te dejamos los 8 capítulos.

Fuente: http://www.revistamachete.com.ar/maestros-de-america-latina-una-serie-que-tienes-que-ver/