UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL

Hernán

Hernán

Fuente: https://www.tiempoar.com.ar/nota/en-tiempos-de-pandemia

Por Adrián Cannellotto - Rector de la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE)
 
Sin calificaciones numéricas, con evaluación formativa. Así se organizan más o menos los titulares de los medios y las discusiones desde que el viernes pasado la Asamblea del Consejo Federal de Educación –que reúne a los ministros de Educación de todas las provincias- aprobó una serie de "orientaciones para los procesos de evaluación en el marco de la continuidad pedagógica". El anexo de la resolución deja en claro que en el actual contexto de aislamiento, la evaluación no puede reducirse a la calificación.
La pandemia colocó a los sistemas educativos del mundo frente a una excepción para la que no estaban preparados, incluyendo a las universidades. Los debates y las múltiples respuestas pueden seguirse por los diarios nacionales e internacionales. En nuestro caso, el activismo estuvo en sintonía con lo que ocurrió también en otros países, como en España. Rápidamente se generaron diferentes alternativas y recursos para reconstruir la continuidad pedagógica, sin saber exactamente cómo hacerlo ni a qué nos enfrentábamos.
En una primera etapa, las escuelas se movieron de acuerdo a las indicaciones oficiales y mantuvieron centralmente una estrategia de comunicación orientada a mantener el contacto. Fueron dos semanas organizadas en torno a la importancia de sostener el vínculo entre la escuela y sus alumnos. Los portales del Ministerio de Educación nacional y de los ministerios provinciales pusieron a disposición una amplia gama de contenidos para docentes y estudiantes. La segunda etapa llegó, en cambio, cuando ya resultaba más claro que el aislamiento había venido para quedarse. Entonces el sostenimiento de la comunicación se complementó con una mayor carga de las tareas escolares y con diferentes acciones orientadas a repasar e integrar saberes. En esta etapa se acentuó el uso del WhatsApp, de Facebook y de Youtube. Se inició la producción y distribución de cuadernillos tanto por parte de Nación como de algunas provincias, articulando contenidos con los respectivos portales, con la radio y la TV públicas. La continuidad pedagógica necesitaba llegar a un importante número de alumnos que están en situación de pobreza. Las consecuencias de las brechas de acceso a las tecnologías y a la conectividad se hicieron más visibles.
La actual y tercera etapa, por la que estamos transitando, parece orientarse a complejizar las intervenciones aunque todavía con una fuerte impronta en las tareas. Lo que empezó siendo un uso tímido y elemental de las plataformas tipo Zoom o Google Classroom se está extendiendo en algunos sectores sociales. Su incorporación así como la de algunas aulas virtuales parecen guiarse por la necesidad de encontrar usos más apropiadamente pedagógicos. En el continuo, el WhatsApp siguió siendo la aplicación de uso más generalizado.
El atiborramiento y la congestión de tareas y actividades fue también un dato común al proceso que no es exclusividad de nuestro país. El sesgo puesto sobre la ejercitación subraya una tendencia contenidista que merece ser revisada. Ello podría dar paso a otras estrategias de intervención, más complejas y ricas. Al mismo tiempo, mientras todo esto ocurría, directivos y docentes fueron una vez más el centro a partir del cual se organizó una parte esencial de la vida comunitaria. En torno a las escuelas se articuló una red territorial para atender las necesidades de alimentación, la distribución de elementos para el cuidado familiar o para acercar aquella documentación que es necesaria para acceder a beneficios sociales.
A nadie se le escapa que con la pandemia las desigualdades se acentuaron. A las necesidades sociales, que son muchas en particular entre niños y jóvenes donde la pobreza llega casi al 50%, se sumaron las desigualdades relativas al capital cultural familiar y personal. Las estrategias con las que hogares y alumnos pueden hacer frente a las tareas y conocimientos que se ponen en juego a través de los diversos materiales son muy desiguales. Algo similar ocurre con la brecha tecnológica. Una gran cantidad de docentes, alumnos y familias carecen de acceso a conectividad, a computadoras, notebooks o tablets. Casi el 40% de la población sólo cuenta con el celular como única vía de comunicación, en gran parte bajo el modo de prepago, lo que restringe mucho las posibilidades pedagógicas y de acompañamiento. El plan Conectar-Igualdad, discontinuado por el anterior gobierno, cobra ahora una dimensión estratégica.
Es cierto que la escuela presencial, en tiempos “normales”, también evalúa a estudiantes que viven en esta condición de desigualdad. Pero ¿es possible sostener este sistema ante una realidad tan atomizada, tan atada a lo que sucede por fuera del espacio común?
El anexo de la resolución del Consejo Federal hace hincapié en la "singularidad" de los tiempos que corren y en las "restricciones" que conlleva "trasladar sin más" mecanismos "regulatorios y operativos para evaluar" que son propios de la presencialidad. Expresamente refiere a la necesidad de comprender que los aprendizajes no se pueden evaluar "descontextualizados de las situaciones de enseñanza que los organizaron". Abre las puertas a la posibilidad de sostener formas de evaluación "no habituales en las aulas y las instituciones educativas", poniendo en tensión la noción de evaluación entendida exclusivamente como el resultado de una calificación con la consecuente promoción. Por esa razón insta a distinguir entre evaluación, acreditación y promoción. Enseñar, aprender y evaluar forman parte de un único y mismo proceso. Las actuales condiciones requieren de propuestas contextualizadas que sean capaces de dar cuenta del modo particular en que esto se viene llevando adelante. Para eso, se apela a las maneras en que la mayoría de las instituciones realizan un seguimiento de sus alumnos. Aunque diversas y no sin dificultades, hay una suerte de ida y vuelta en torno a ejercitaciones y contenidos. Esto hace posible contar con un seguimiento sobre el cual construir una “evaluación formativa”, como expresa la norma. La continuidad pedagógica remarca así la necesidad de acompañar las trayectorias individuales, dotando a las políticas educativas de un fuerte carácter inclusivo en un sistema educativo que es federal, diverso, desigual y fragmentado.
Dado que la totalidad de las metas de aprendizaje no van a poder ser cumplidas durante el año lectivo 2020, el documento señala que se deberán llevar adelante acciones de alcance federal “que hagan posible la reformulación de los propósitos formativos previstos”, incorporando los contenidos que quedaron sin atender en la programación del año 2021. La norma avanza además sobre consideraciones particulares para cada nivel buscando que todos puedan cumplir lo programado y dando centralidad a las acciones necesarias para quienes pasan de un nivel a otro.
Como ocurre con las medidas sanitarias, estamos ante un escenario que se va construyendo y configurando semana a semana, día a día. La discusión no puede quedarse en calificación sí o calificación no, agitando el fantasma del facilismo o del “todos pasan”.
La norma avanza y encauza aspectos complejos de un proceso federal que está abierto. Es clara respecto de instituciones educativas y procesos pedagógicos donde los conocimientos son centrales pero requieren de determinados contextos. Por eso, a la pregunta sobre cómo será la escuela a la que volverán alumnos y profesores se suman otras muchas. En términos de experiencias y de aprendizajes, ¿que ganamos o perdemos en esta situación? ¿Cómo quedan parados los docentes y las escuelas tras la pandemia? ¿Cómo se articularon las familias y las escuelas durante estos meses en los que parece haber un continuo entre el hogar y las instituciones? ¿Cómo se da esto en función de las diferencias sociales? ¿Qué impacto tuvo el uso de las tecnologías y a qué tipo de prácticas pedagógicas dieron lugar? ¿Qué nuevos escenarios nos abren? ¿Es cierto que la desigualdad se hace más evidente y más difícil de abordar ahora que en la presencialidad? ¿Por qué? ¿Qué políticas educativas se requieren para el regreso a las instituciones?
Como en otras ocasiones, la escuela muestra en tiempos de pandemia que no renuncia a enseñar y ése es un buen punto de partida para pensar otros modos de evaluar aquello enseñamos.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/266373-educacion-no-habra-calificaciones

El Consejo Federal de Educación decidió por unanimidad que no haya calificaciones numéricas en el país por la situación de excepcionalidad que generó el coronavirus, en un contexto de clases presenciales suspendidas desde marzo. El encuentro entre los ministros provinciales de Educación y el titular de la cartera educativa a nivel nacional, Nicolás Trotta, se dio en el marco de una asamblea virtual.
De este modo, habrá evaluación de carácter formativo con el objeto de retroalimentar el proceso de aprendizaje, adaptar contenidos y hacer devoluciones orientativas al estudiantado y a sus familias. Además, se acordó realizar una encuesta nacional a directivos, docentes y familias para evaluar la respuesta del sistema educativo en el marco de la continuidad pedagógica. La encuesta, señalaron, será útil para tomar decisiones respecto de los procesos de enseñanza y el regreso a las aulas cuando se pueda hacerlo.
Silvina Gvirtz, actual secretaria de Ciencia, Tecnología y Políticas Educativas de La Matanza, y exministra de Educación bonaerense, defendió la medida por la eclosión de la pandemia. "No tiene sentido calificar con número en este momento, el docente no puede distinguir por qué un trabajo merece un 7 o un 8", afirmó a este diario. En su opinión, los chicos trabajan en el aula de modo sincrónico, por la simultaneidad, y lo pueden hacer fuera de la escuela, con herramientas como Zoom, pero hay también una comunicación ascincrónica, que se da básicamente con la tarea en el hogar. El coronavirus alteró todo.

"Hay familias angustiadas, y los padres, en gran medida, no son maestros", estimó Givrtz. "Por eso lo ideal no es hacer una calificación, sino una valoración", en un contexto en el que los docentes no pueden seguir el proceso como en el aula. "Lo que se puede hacer en este momento es reforzar los aprendizajes", añade."Y estar pendiente de los recursos de los hogares", subrayó, "en la selección de contenidos que se pueden enseñar". En ese sentido, la cuarentena es una etapa que juzgó propicia "para comprensión de textos complejos de estudiar, o incluso de producción de textos, así como matemática".

Por su parte, Adrián Cannellotto, rector de la Universidad Pedagógica, coincidió con la funcionaria en lo positivo de la medida y resaltó un punto también señalado por Gvirtz: "Se trabaja con herramientas digitales desde el hogar, y no en todas las casas hay acceso a Internet", dijo a Página/12. Para el rector de la UniPe, "la pandemia puso a prueba a muchas cosas, y en el plano escolar no es lo mismo el acceso para un pobre que para un rico, las familias cuentan con pocas herramientas y no todos los padres pueden acompañar del mismo modo".

Cannelloto estimó que "si no hay nota, no hay evaluación" y que "la formación implica un seguimiento" que se dificulta con los alumnos desde el hogar. "La nota aparecerá cuando se retomen las clases presenciales", dijo, y manifestó que "el sistema no es resultadista ni facilista, solamente se posterga la nota y se reabre el ámbito de la evaluación". La calificación, adujo, se "recuperará en el próximo cuatrimestre si se reabren las aulas. Y ponderó que "los 24 ministros y la Nación acordaron poner el foco en la evaluación como proceso".

Respecto de la vuelta a clases, ambos especialistas coincidieron en que deberá ser gradual. No hay un modelo único en el mundo y es factible un regreso que alterne días en el aula y en casa, con grupos chicos, si bien la realidad de cada distrito es distinta. "No es lo mismo la provincia de Buenos Aires que Misiones", ejemplifica Cannellotto, ya que "hay que ver la capacidad de infraestructura".

Gvirtz recalcó que "no es lo mismo la clase en la escuela que on line, entre otros motivos por el nivel de dispersión. El chico en su casa tiende a concentrarse menos" y resaltó que "la escuela no puede replicar por Zoom". En su opinón, "se deben seleccionar bien los contenidos" e incluso "repensar la secundaria, no se trabaja sobre alfabetización digital", al tiempo que deslizó que la situación sería más llevadera si se hubiera mantenido el reparto de computadoras de Conectar Igualdad con el ritmo que tuvo hasta 2015. Mientras "la brecha educativa se amplió" por esta situación y hoy la mitad del alumnado tiene acceso a Internet de alta velocidad, en un contexto en el que "los padres quieren que los chicos vuelvan al aula y se destaca el valor de la presencialidad".

Para Cannellotto, "hubo etapas" a lo largo de estas semanas. "Primero se habló de dos semanas de encierro, las escuelas buscaban contener, luego se desplegaron otras herramientas, aulas virtuales, Zoom. Ya se piensa en encarar la transición, y pasar de la virtualidad a la realidad no es tan fácil. Hay un proceso de enseñanza interrumpido, falta trabajo en el aula". Y eso fundamenta que en vez de la calificación numérica haya una orientación en cada alumno respecto de lo que puede corregir y mejorar.

En opinión de Gvirtz, "no volveremos a las clases tal y como teníamos antes de la pandemia. Hay varias posibilidades, un sistema mixto, que permita a su vez que los chicos que puedan seguir desde casa continúen así, pero los que vuelvan deberán hacerlo con distanciamiento dentro de las escuelas, y esto es para verlo localidad por localidad, escuela por escuela".

Los dos especialistas coinciden en que desde que se tomó la decisión de cerrar las escuelas por la covid-19 "se hizo mucho" y que "se pusieron muchos recursos desde el Estado", en un contexto en el que se proveyó de libros y cuadernillos y, en muchos casos, bolsones de comida. La situación, por cierto, es de alcance global. La Unesco calcula que el cese de clases por la pandemia afectó a unos 1200 millones de estudiantes en 160 países.

Fuente: https://www.pilardetodos.com.ar/secciones/noticias/educacion

Emilio Tenti Fanfani disertará este jueves a las 18 horas en el marco de los encuentros a distancia que organiza el Municipio y la Universidad Pedagógica. La actividad es gratuita.

Este jueves 14 de mayo a las 18 horas, el especialista en educación, Emilio Tenti Fanfani, será el principal orador en el tercer encuentro docente virtual que la Municipalidad de Pilar, a través de la Subsecretaría de Educación; y la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE), viene organizando.

Tenti Fanfani es licenciado en Ciencias Políticas y Sociales, docente e investigador y consultor de organismos internacionales en temas educativos; y será parte de un nuevo conversatorio destinado a docentes pilarenses que tiene como título: "La escuela y el conocimiento como capital".

“La educación es para nosotros desde el primer día una prioridad, y tenemos el objetivo de estar presentes como Estado junto a la comunidad educativa en este contexto tan difícil. Los programas de Conectar Igualdad ayudan a muchísimos chicos y chicas pilarenses a seguir aprendiendo desde casa, y también muy importante darle todo nuestro apoyo a los docentes en este proceso. Este ciclo de capacitaciones, que ya va por su segunda edición, permite escuchar a especialistas, profundizar lazos y compartir experiencias sobre la labor de nuestros maestros, directivos y profesores, que se pusieron al hombro la tarea de seguir educando a distancia; tarea en la que desde el Estado los seguiremos acompañando”, dijo el intendente Federico Achával.

Por su parte, el Subsecretario de Educación, Damián Espíndola, señaló: “Como docentes, es una verdadera alegría poder sumar a nuestros encuentros a una figura tan prestigiosa y valiosa como Tenti Fanfani, que nos puede dar su mirada a esta situación tan excepcional que está viviendo la escuela”.

Quienes estén interesados en participar del aula virtual, podrán hacer su inscripción en shorturl.at/mOTVW ; habrá lugar para 75 participantes. Además, se podrá seguir la charla en vivo por Facebook.com/EducacionPilar/live, espacio donde se podrán realizar consultas.

Este encuentro virtual, será el tercero que organizan la Subsecretaría de Educación y la UNIPE, donde más de 150 docentes participaron durante la primera semana. Allí, especialistas, docentes, inspectores y funcionarios educativos, comparten miradas, experiencias y reflexiones sobre cómo garantizar la continuidad pedagógica durante el aislamiento social preventivo y obligatorio. Actividad gratuita.

María José, estudiante de la Especialización en Educación, Políticas Públicas y Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes comenta de las caracteristicas de la cursada virtual, mencionando las distintas posibilidades que ofrece el campus de la UNIPE.

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/educacion/la-unipe-realiza-una-encuesta

La investigación pretende construir un relevamiento nacional, sobre los distintos niveles educativos y los distintos actores involucrados, acerca de cómo se llevan adelante las prácticas de enseñanza y aprendizaje en el contexto de suspensión de clases presenciales.
La Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE), a través del Observatorio 
Interuniversitario Sociedad Tecnología y Educación (OISTE), se encuentra realizando una
 investigación destinada a construir un relevamiento nacional, sobre los distintos niveles
 educativos y los distintos actores involucrados, acerca de cómo se llevan adelante los
 procesos de enseñanza y aprendizaje en tiempos del aislamiento social preventivo y
 obligatorio (ASPO).
A través de una encuesta que buscará llegar a 15000 docentes de todo el país, la 
iniciativa del OISTE se realiza con el objetivo de obtener un mapeo de la “regularidad
 educativa” construida a partir del día 15 de abril con la finalidad de poder aportar 
insumos para apoyar el diseño de políticas educativas basada en la experiencia 
tecnosocial del ASPO.
“Desde la Universidad Pedagógica Nacional frente a la suspensión de la cotidianeidad
 escolar y ante los múltiples ensayos por intentar sostener las aulas, como docentes e 
investigadores construimos una encuesta en línea autoadministrada, con el objetivo de 
identificar en “vivo” cómo se llevan adelante los procesos de enseñanza y aprendizaje 
en tiempos de aislamiento social preventivo y obligatorio”, expresó el profesor 
investigador de la UNIPE, Fernando Bordignon quien coordina el estudio junto con la investigadora del CONICET, Lucila Dughera.
Vale destacar que el OISTE fue creado por la Universidad Nacional Pedagógica (UNIPE) en conjunto con 
la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ) y la Universidad Nacional de San 
Martín (UNSAM) con el propósito de investigar y debatir la educación argentina en el
 contexto de los cambios multimodales que transita el mundo, así como también 
identificar los saberes propios de nuestra época y explorar alternativas pedagógicas 
acordes.
Según muestran avances preliminares de la investigación en el nivel medio, los resultados dan cuenta de
 que “Nuestra nueva rutina, recluidos en nuestro hogar, demanda la continuidad de
 ciertos hábitos relacionados con nuestro trabajo, educación, entretenimiento y diálogo 
con los afectos, entre los más requeridos. Las plataformas para videollamadas y
 conferencias son las que han ingresado en los hogares con más fuerza, abriéndose 
camino por sobre el chat de voz”, señalan los investigadores.
“En las respuestas se observa que casi la totalidad de los encuestados manifiesta que
 existe un aula “en marcha” en este período. Ya sea porque se ha desarrollado con
 recursos en papel que se complementan con otros recursos digitales, o solamente con 
recursos digitales provistos por los docentes o incluso a través de un aula virtual que el
 propio docente ha diseñado, habita y gestiona”, agrega Bordignon.
Sin dudas, son múltiples los desafíos para la educación en el contexto actual y poder analizar cómo se está desarrollando este proceso es clave para definir nuevas estrategias para la vuelta a las clases presenciales y para el futuro. La encuesta se encuentra disponible y los interesados en participar pueden completarla en https://forms.gle/oqc8xEXCzUzXoE9A8

En el marco del ciclo de conferencias de extensión realizadas por la UNIPE y el Municipio de Pilar, se llevó adelante  de modo virtual el encuentro “La Escuela en modo remoto: Prácticas que emergen en tiempos de aislamiento”, a cargo de los docentes de UNIPE Patricia Ferrante y Manuel Becerra.

Este ciclo de encuentros tiene como objetivo profundizar lazos y compartir experiencias sobre la labor de los docentes, directivos y profesores, que se pusieron al hombro la tarea de seguir educando a distancia en el marco del aislamiento por la pandemia.

Compartimos el #80 con la tercer entrega del año del Le Monde Diplomatique (Edición Cono Sur), Suplemento "La Educación en debate".


En éste número: “Los desafíos de digitalizar el aula", tendremos las opiniones de: Patricia Ferrante, Docente, investigadora y coordinadora de UNIPE Digital y del Área de Cultura de FLACSO Argentina; Mercedes Leal, Directora del INFOD; Daniela Pace, Directora; Lucero Diacakis, estudiante; y Samanta Moll, docente.
Recuerden que pueden descargar el número completo, de manera gratuita, a través del siguiente link: https://editorial.unipe.edu.ar/la-educacion-en-debate

Fuente: https://www.pilardetodos.com.ar/secciones/noticias/educacion

Apuntan a que los maestros puedan compartir experiencias y reflexionar sobre cómo vive la escuela esta situación excepcional derivada de la pandemia. Las primeras dos fechas de este ciclo tendrán lugar la semana próxima.
El Municipio de Pilar, a través de la Subsecretaría de Educación, inicia junto a la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE) un ciclo de capacitaciones virtuales destinadas a que los docentes puedan compartir experiencias y reflexionar sobre cómo vive la escuela esta situación excepcional derivada de la pandemia. Las primeras dos fechas de este ciclo tendrán lugar la semana próxima.
De esta forma, se apunta a poner en común el modo en que los docentes están transitando esta experiencia inédita, en la que se ven convocados a sostener el vínculo con sus estudiantes. La primera convocatoria de los Cursos de Extensión, titulada “Encuentro de Reflexión en la Práctica Docente”, está destinado a docentes y directivos de escuelas primarias, secundarias e institutos de formación. Se realizará el martes 5 de mayo de 17 a 19 horas y será coordinado por los profesores de UNIPE Patricia Sadovsky, José Antonio Castorina y Norberto Liwski. Las personas interesadas deberán inscribirse en shorturl.at/ciBPZ.
En tanto, el segundo encuentro, “La Escuela en modo remoto: Prácticas que emergen en tiempos de aislamiento”, se realizará el jueves 7 de mayo a las 18 horas. Estará a cargo de los docentes de UNIPE Patricia Ferrante y Manuel Becerra. Las personas interesadas en participar tienen que inscribirse en shorturl.at/dfkDP.
“La educación es para nosotros desde el primer día una prioridad, y es fundamental estar presentes como Estado junto a la comunidad educativa en este contexto tan difícil. Las 1.500 netbooks de Conectar Igualdad acompañarán a muchísimos chicos y chicas pilarenses a seguir aprendiendo desde casa, y así como estamos junto a los alumnos es también muy importante darle todo nuestro apoyo a los docentes en este proceso. Este ciclo de capacitaciones permitirá profundizar lazos y compartir experiencias sobre la labor de nuestros maestros, directivos y profesores, que se pusieron al hombro la tarea de seguir educando a distancia; tarea en la que desde el Estado los seguiremos acompañando”, dijo el intendente Federico Achával.
Por su parte, el Subsecretario de Educación, Damián Espíndola, agregó: “Nos parece muy valioso que en estas circunstancias tan excepcionales como la pandemia y el aislamiento social, los docentes podamos reflexionar sobre nuestra práctica, desafíos, temores o experiencias exitosas. Por eso junto a UNIPE decidimos ofrecer estos primeros encuentros para comenzar a pensar entre todos y todas esta forma de hacer escuela y los vínculos con las familias y estudiantes”.
Cabe señalar que se trata de actividades gratuitas, y se entregará certificado de asistencia a quienes participen.

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/opinion/coronavirus-educacion-virtual-mas-alla-pandemia-covid19

En estos tiempos de cuarentena el sector educativo tuvo que adaptarse a las necesidades de docentes y alumnos para continuar con el proceso de aprendizaje. Desafíos actuales y futuros.

Patricia Ferrante*

El Covid-19 obligó a repensar en poco tiempo pero con máxima urgencia todos los sistemas de lo común: el espacio público, las instituciones de la salud, la educación. La interrupción de la vida con el afuera, nuestra vida pública y también privada, implicó una serie de reacciones veloces que montaron una continuidad en la excepción. ¿Cómo seguir con la escuela, con la universidad, con la formación docente en tiempos de pandemia?
Las escuelas y la mayor parte de las universidades, públicas y privadas, diseñaron con destreza y sin tiempo para el shock modos de estar presentes en la ausencia. Allí está toda la tecnología puesta en juego para sostener el encuentro entre docentes y alumnos, entre instituciones y personas: grupos de whatsapp de madres y padres que comparten tareas y se avisan cuándo entregan los bolsos de comida; páginas de Facebook con actividades e intercambios; el Google ClassRoom extendido en los diferentes niveles; plataformas de educación a distancia; campus virtuales; encuentros por video conferencia; audios, videos, textos que van tejiendo este modo de hacer escuela tan particular.
En estas estrategias acompañan planes “maestros”, como Seguir Estudiando, una iniciativa multiplataforma —internet, papel, radio, TV—para distribuir contenidos educativos por nivel que, a su vez, dialoga con el curriculum.


La educación post coronavirus
Sin dudas, este mes de pandemia confirma algunas cuestiones y plantea nuevos desafíos. En primer lugar, es una verdad rotunda y dolorosa que estamos desigualmente conectados y la interrupción de Conectar Igualdad agravó el escenario, porque son muchos los hogares donde no hay computadora y eso limita las posibilidades de trabajo de miles de alumnos.
Los celulares, de pre o post pago, son los dispositivos que más se usan y cualquier instancia de educación que se diseñe como virtual tiene que tener eso en cuenta. A veces es la única forma de estar en contacto, de responder una consigna, de participar.
Más allá de los modos de conexión, es más claro que nunca que el trabajo docente es irreemplazable y necesitamos revalorizarlo
Más allá de los modos de conexión, es más claro que nunca que el trabajo docente es irreemplazable y necesitamos revalorizarlo.Es más claro que nunca que también que las instituciones ponen en juego cuestiones que no pueden ser reemplazadas sin más por la virtualidad. Aún en circunstancias adversas, son los y las docentes los que se pusieron al hombro la presencia de la escuela en los hogares, a veces con más y a veces con menos apoyo institucional. Vemos experiencias en todo el país acerca de cómo maestros y profesores siguen ocupando un espacio diario en la vida cotidiana de niñas, niños y jóvenes tanto con tareas académicas como sumando una voz autorizada que pide que nos cuidemos, que no salgamos. Nos queda por pensar cómo, a la distancia, podemos generar una relación con el conocimiento que de ninguna manera se limita a la resolución de actividades. Pero eso es algo sobre lo que tendremos que empezar a cuestionarnos. Lo común, ese tema que siempre enseñó la escuela, hoy también es eso.
Emergió, asimismo, el desafío de ecualizar lo que se hace, lo que se puede hacer, en una circunstancia extraordinaria. Es posible que luego de cierta fiebre híper activa de la primera semana de aislamiento —con propuestas de todo tipo, pedidos de más o menos tareas y enormes expectativas para con la vida en pantalla— hayamos confirmado todos que el bombardeo de actividades no sirve, en ningún sistema. La cantidad no confirma más ni mucho menos mejor trabajo. Muchos tecno gurúes viven días de gloria recomendando contenidos y recursos que tomaría años enteros si quiera poder ver antes de usar. El ojo curador, en estos tiempos, es quizás más importante que el productor: decidir qué usamos y para qué es mucho más relevante que la distribución compulsiva de cientos de cosas.
Por otro lado, quienes no habían entrado nunca en el universo de la educación virtual, detectaron muy rápidamente que la virtualidad no funciona si se piensa como una presencialidad de otro tipo. No es un como si. Es otra lógica y requiere pensarse desde otro lugar. Incluso con plataformas de video conferencias que nos permiten encuentros sincrónicos y multitudinarios, los encuentros que se producen son específicamente virtuales, lo que no quiere decir que no estemos compartiendo este tiempo cada uno desde su espacio.Seguramente este trayecto tan extraño va a dejar aprendizajes en ese sentido.
Constatamos, sin embargo, que la educación virtual es una experiencia muy extendida sobre todo en el nivel superior y universitario. La mayor parte de las universidades tienen sus propios campus, y decidieron dar continuidad en esos espacios a las clases ya comenzadas o, directamente, iniciar el cuatrimestre en la virtualidad. Docentes con o sin experiencia en estos menesteres se pusieron a hacer clases por Zoom articuladas con consignas de trabajo que se resuelven de modo remoto. Estas y otras formas más o menos multimodales están sosteniendo cursadas en todo el país, rediseñando lo que requiere presencialidad (prácticas en escuelas o en hospitales, entregas de maquetas, entre otras prácticas más difíciles de virtualizar) pero confirmando que hoy la educación virtual es una modalidad valiosa y de calidad.


Coronavirus y sistema educativo: la necesidad de acelerar un cambio cultural
Resulta tentador (o tal vez sea un impulso de esperanza) pensar en cómo será el mundo después de esta pandemia: cómo y cuándo vamos a volver, a qué espacios y con qué cuidados, cómo va a haber cambiado todo, a qué “normalidad” volvemos. Algo es seguro, nuestra “normalidad” no será la misma de antes. Como en otras instancias de lo público, la educación también habrá mutado, aprendido e integrado saberes, desde la gestión de una crisis sin precedentes hasta la invención de formas de seguir juntos enseñando y aprendiendo, aún en la distancia.


*Coordinadora de UNIPE Digital.

 

La docente Verónica Cruz comenta que se encuentran llevando adelante el trabajo de formación con los recaudos necesarios para que sea un trabajo productivo, a partir de las distintas condiciones de partida de cada estudiante.